Coaching y Desarrollo Personal 


Riesgos del proceso de Coaching

Riesgos proceso coaching

 

En la práctica del coaching se dan una serie de riesgos que emergen de la relación que se establece entre la figura del coach y el coachee. Estos riesgos pueden dificultar la armonía durante el desarrollo del proceso.

El principal riesgo aflora justo en el momento del proceso en que el coachee, después de detectar sus necesidades de mejora y las técnicas para su realización, comienza a pensar que hace las cosas bien desde el principio, prescindiendo de la ayuda del profesional.

Para evitar esta situación es necesario comunicar bien al cliente el itinerario que va a ir recorriendo en su evolución y proceso de mejora, que suele ser:

· Dependencia. En un principio el coach suele ser contratado porque el cliente considera que puede mejorar su vida mediante la obtención de una perspectiva más amplia y completa. El coach, a partir de la decisión mutua, acompaña al coachee estableciendo una relación de confianza y un marco de referencia para el cambio.

· Anti-dependencia. Avanzadas ciertas sesiones el cliente puede pensar que ya tiene interiorizadas las competencias necesarias. Este es un momento crítico en el proceso, ya que el cliente posee su propio diagnóstico, conoce parte del tratamiento y cree que puede alcanzar la meta por el mismo.

· Independencia. Una vez se supera la anterior fase, las competencias requeridas para las situación que preocupaba al comienzo del proceso pueden obtenerse por medio del trabajo continuado. En este momento los contactos con el coach son menos frecuentes y el cliente va ganando progresivamente en seguridad y eficacia.

· Autonomía. El coachee consolida los nuevos hábitos,  llegándolos a interiorizar y actuando eficazmente. El avance exitoso en el proceso se manifiesta en la mejora de su situación personal y su relación con los demás.

Los factores necesarios para evitar riesgos durante el proceso de coaching son la confianza, el compromiso y la sinceridad.

La confianza es un requisito indispensable para el éxito de un proceso de coaching. La confianza mutua entre el entrenado y el entrenador es de vital importancia para que se den el progreso y el desarrollo.

El compromiso implica ir más allá de la mera relación, comprometiéndose con el proceso a la hora de establecer objetivos cada vez más elevados.

La sinceridad conlleva que durante el proceso se formen relaciones maduras, basadas en la confidencialidad y la sinceridad como principios de acción.

 

“No creo que haya cumbres inalcanzables para el hombre que conoce el secreto de hacer los sueños realidad. Este secreto se puede resumir en 4 Ces: curiosidad, confianza, coraje y constancia, y la más importante es la confianza. Cuando crea en algo, créalo por encima de todo, incondicionalmente y sin cuestionamientos”. Walt Disney.

 

Vía| Innovación Educativa

Imagen| Piezas relación de Coaching

En QAH| Coaching, ¿herramienta o proceso?

 

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