Cultura y Sociedad, Historia 


Richard Estes: reflejos de perfección (I)

Richard Estes es conocido como uno de los fundadores del movimiento pictórico que nació en los Estados Unidos a finales de los años sesenta y comienzo de los setenta. Esta corriente pictórica, se caracterizó por su interés por captar la realidad tomando como modelo la imagen fotográfica y por aspirar a una nitidez absoluta, de mayor precisión que la del ojo humano

Nacido en Kenawee, Illinois el 14 de Mayo de 1932, aunque en plena juventud se trasladó con su familia a Chicago. Desde muy pronto demostró una inclinación por el dibujo, que aprendió y practicó de manera autodidacta.

Antes de iniciar sus estudios superiores viajó por Europa con el objetivo de visitar museos, poder apreciar directamente las obras y pintar.

Ya de nuevo en los Estados Unidos, en 1952 se matriculó en la School of the Art Institute de Chicago, donde recibió una educación artística fundamentalmente de tipo académico.

Allí se graduó en 1956 y se marchó a Nueva York para intentar abrirse camino como artista, pero a los pocos meses regresó a Chicago y encontró trabajo en diversas editoriales de revistas como diseñador.

En 1959 regresó a Nueva York con la intención de instalarse definitivamente. Trabajó en una agencia de publicidad donde desempeñó tareas de creativo e ilustrador y consiguió ahorrar el suficiente dinero para poder viajar de nuevo a Europa entre los años 1961 y 1962.

Su regreso a Nueva York coincidió con la eclosión del Pop Art en el panorama artístico: buscaba utilizar imágenes populares en oposición a la elitista cultura existente en las Bellas Artes, separándolas de su contexto y aislándolas o combinándolas con otras, además de resaltar el aspecto banal de algún elemento cultural, a menudo a través del uso de la ironía.

Richard Estes compatibilizaba el trabajo en una agencia de publicidad con la práctica de la pintura.

Su pincelada era entonces suelta, tal y como la había practicado desde sus años de aprendizaje en Chicago, y es la que domina en sus obras más tempranas.

Progresivamente su pincelada se fue haciendo más prieta y es la que caracteriza el grueso de sus obras desde finales de los años sesenta; pero conforme se avanza en el tiempo va ganando soltura, sobre todo a partir de la serie de obras en las que se ocupó de la bahía de Nueva York y otras vistas de lagos norteamericanos en la década de los noventa.

La obra de Estes se dio a conocer en el Milwaukee Art Center en 1969, en una exposición colectiva titulada “Aspectos del Nuevo Realismo” y está considerada, junto con la de Audrey Flack y la de Chuck Close como “una respuesta al agotamiento del expresionismo abstracto, pues opone a la temática de éste un carácter netamente figurativo”.

Se ha denominado fotorrealismo a este tipo de pintura, por estar basada en la fotografía, aunque también se la ha considerado como superrealismo. 

Este movimiento se considera a su vez heredero en cierta medida del Pop Art, fundamentalmente por lo popular de su temática, cosa evidente en la obra de Estes. Sin embargo, el toque humorístico del Pop Art no aparece en las obras del superrealismo, como claramente vamos a comprobar en los cuadros de este artista.

Richard es moderno en su enfoque del realismo, su uso de la fotografía como herramienta pictórica, su imaginería, su actitud y su visión del mundo y del entorno.

Por otro lado, es tradicional su concepto de la imagen pictórica; no existe en Estes el gigantismo al que acostumbra el arte contemporáneo; su pintura rara vez rebasa los límites que marca el caballete, la modestia y la honestidad de su ejecución hablan por sí mismas de su admiración a las técnicas más clásicas del pincel: no requiere de medios o materiales inusuales.

Lo mismo vale decir con respecto la iconografía de su obra: sus motivos son inmediatos, directos, tomados de la realidad circundante.

 

Vía| Richard, artnet

Imagen| Richard, reflejo, ciudad

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