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Revolucionaria sentencia del TJUE relativa a los contratos de fianza cuando se trata de empresa

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, resolvió, con fecha 19 de Noviembre de 2015, cuestión prejudicial planteada por el Tribunal de Apelación Oradea de Rumanía, con arreglo al art. 267 TFUE. Dicha cuestión prejudicial tiene por objeto la interpretación del art. 1 apartado 1 y 2, letra b) de la Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre cláusulas abusivas en contratos celebrados con consumidores, en el marco de un litigio entre, de un lado un particular, y de otro, la Banca Comercială Intesa Sanpaolo România SA –en adelante el Banco- y otros, sobre un contrato de garantía inmobiliaria y un contrato de fianza.

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Tribunal de Justicia

Brevemente, recordemos, el art. 1 de la Directiva, marco común jurídico dentro de la Unión, prevé aproximar las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros, con relación a cláusulas abusivas en contratos celebrados entre profesionales y consumidores. De otro lado, el art. 2 de dicha Directiva define los conceptos de consumidores y usuarios.

El litigio principal surge en 2008, cuando el Banco celebra un contrato de crédito con sociedad mercantil, representada esta última por particular en calidad de socio y gerente. En el año 2009, se solicita a instancias del único socio y gerente, ampliación de la línea de crédito concedida, precisando dicho contrato de dos nuevas garantías, prestadas por sus padres. Las mismas constituidas, en primer lugar, en forma de garantía inmobiliaria, y en segundo, en forma de contrato de fianza, para con todas las deudas debidas por la sociedad.
Sin embargo, los padres del socio, aseguran en todo momento haber accedido únicamente a constituirse como garantes del crédito concedido. Por ese motivo, ambos presentan demanda instando la nulidad del apéndice de 2009, y contratos de garantía inmobiliaria y fianza.

El Juzgado de instancia desestimó la demanda por considerar que los afectados carecían de la calificación de consumidor. Por ende, interponen los mismos, recurso de apelación contra dicha Sentencia. Así las cosas, el Tribunal de Apelación decidió suspender el presente procedimiento, planteando cuestión prejudicial al TJUE en aras de conocer de un lado, si el concepto de consumidor incluido dentro de la Directiva era aplicable al supuesto de Autos concreto. Y de otro, si dentro de la Directiva únicamente están comprendidos contratos que tienen por objeto la venta de bienes, o la prestación de servicios, o si por contra, también incluye a contrarios accesorios.

La respuesta y resolución del Tribunal de Luxemburgo sentó lo siguiente:
– En primer lugar destaca que el consumidor se halla en situación de inferioridad para con la entidad bancaria, siendo por ende, de especial aplicación la Directiva 93/13/CEE en contratos de garantía o fianza, puesto que el fiador se compromete a responder a la deuda de un tercero.
– En segundo lugar, prevé dicho Auto que para una persona física que se constituye como garante de la ejecución de obligaciones de una sociedad mercantil, corresponde al Juez nacional determinar si dicha persona actuó en el marco de su actividad profesional.
– Por último y más importante, concluye el TJUE que la Directiva 93/13 puede aplicarse a un contrato de garantía inmobiliaria o de fianza celebrado entre persona física y entidad de crédito, en aras de garantizar las obligaciones que una sociedad mercantil ha asumido contractualmente frente a la referida entidad en el marco de un contrato de crédito.

Vía|Curia.eu
Imagen|Google

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