Economía y Empresa, Finanzas 


Restricciones a la compra de dólares en Argentina: ¿Por qué se generó y qué consecuencias tuvo?

Cuando un turista español visita Nueva York y necesita cambiar sus euros por dólares no tiene más que ir a una casa de cambio y pagar el precio que le indiquen en el mostrador. Si una empresa japonesa vende autos en Suiza y después quiere retornar sus ganancias a su país, va y cambia sin ningún problema francos suizos por yenes. Son operaciones que, de tan obvias, uno muchas veces no se pone a pensar qué pasaría si no fuesen posibles: en los últimos meses en Argentina se impusieron restricciones a la compra de dólares, es decir que un individuo no puede ir al banco y cambiar todos los pesos que quiera por dólares, euros o la moneda que sea, sino solo una cantidad determinada por el gobierno. En esta nota intentaré explicarles a los curiosos lectores de QAH cómo se llegó a esta situación y qué consecuencias tuvo en la economía Argentina.

El 2011 fue un año electoral en Argentina. Como tal, el gobierno no quiso hacer movimientos bruscos en la economía. Así, el Banco Central se esforzó por mantener el tipo de cambio entre el peso y el dólar en alrededor de 4 pesos. El problema fue que en el mismo período hubo una inflación de entre 20 y 30% (la cifra exacta no la conocemos porque desde 2007 que el gobierno miente descaradamente en la divulgación del índice de inflación, recibiendo críticas de organismos como el FMI y la ONU).  Así, los precios medidos en dólares en el país subieron en la misma magnitud. La gente empezó a sospechar que el peso se devaluaría frente al dólar después de las elecciones, porque con precios tan caros en dólares a los industriales argentinos se les complicaría mucho competir en el exterior. Si una persona compra 1 dólar a 4 pesos y a los 2 meses ese dólar lo vende a 5 pesos, gana una gran diferencia, por lo que tanto el público como los bancos y las empresas, frente a la expectativa de que el peso se devaluaría comenzaron a comprar muchos dólares. Así, el Banco Central argentino empezó a perder muchas reservas.

El problema fue que al mismo tiempo se desató la crisis de deuda europea (que a su vez generó una fuga de capitales de los países emergentes que alimentó la demanda por dólares), y el gobierno argentino se obstinó en que en un contexto de crisis internacional no quería perder divisas que quedasen en manos de lo que llamaron “especuladores financieros”.  Por este motivo las autoridades determinaron, de un día para el otro, que ahora se necesitaría una autorización de la agencia recaudadora de impuestos para poder comprar dólares.

¿Qué sucedió entonces? Rápidamente se generó un mercado de dólares paralelos: mientras el tipo de cambio oficial estaba en 4, 28 pesos por dólar, en el mercado negro había que desembolsar hasta 4,95 pesos por dólar. En este contexto se produjo una gran incertidumbre en la economía, ¿cuál es el tipo de cambio de referencia?¿quién puede comprar dólares oficialmente y quién no? El remedio terminó siendo peor que la enfermedad: la gente asustada comenzó a comprar todos los dólares que podía, y las reservas de los bancos cayeron velozmente, aumentando la depreciación del peso.

Las lecciones de este caso son varias: en primer lugar, que una vez que las expectativas de depreciación están instaladas es muy difícil ir contra ellas: si todos creen que el dólar pasará a valer más, todos comprarán dólares y el dólar pasará naturalmente a valer más. En segundo, que muchas veces se toman medidas económicas que tienen consecuencias no deseadas: la restricción a la compra de dólares terminó instalando el tema en primera plana de todos los medios, generando más repercusión e incertidumbre que si se hubiesen convalidado las expectativas y ya.

Hoy en día la situación está más calmada, pero todavía existe una brecha de alrededor de 30 centavos entre el dólar oficial y el del mercado negro. El futuro del tipo de cambio permanece incierto y los que terminan siendo perjudicado, a la larga, son los ciudadanos que pierden sus trabajos y no pueden ahorrar en la moneda en que decidan hacerlo.

Imagen| 100pesos, colabancocfk

RELACIONADOS