Derecho Internacional, Jurídico 


Responsabilidad civil por vertidos de Hidrocarburos (II): barco y sujeto responsable

Continuamos con el desarrollo de la explicación de la legislación internacional aplicable a la contaminación por vertidos de hidrocarburos por accidentes producidos en el mar. En este artículo se hablará de qué se entiende por “buque”, “persona responsable” e “hidrocarburo” a los efectos del Convenio de 1992, como hacía referencia en el primer artículo. Está formado por 21 artículos y contiene las modificaciones al convenio del 69.

Aunque pudiera parecer que no hace falta ni siquiera dedicarle un análisis a los conceptos que a priori parecen afectados por esta normativa; al ser ésta específica y de una trascendencia económica considerable es necesario matizar y perfilar los términos adecuadamente.

Por eso, a los efectos de este tratado, se dice, en el artículo 1 del mismo, que el barco afectado por el convenio será aquel buque que se construya para transportar hidrocarburos o al que se ha adaptado para transportar específicamente (aunque sólo sea una parte de él) y que estuviera transportando en el momento del vertido. Además, para forzar a los navieros que tengan especial cuidado con la limpieza de los tanques, también se aplicará el convenio en vertidos durante cualquier viaje efectuado a continuación del transporte de hidrocarburos a menos que se demuestre que no hay a bordo residuos de los hidrocarburos a granel objeto del anterior transporte.  También se aplicará el convenio para los artefactos flotantes de navegabilidad por el mar que se hayan adaptados para este tipo de transporte. No considera buques, a estos efectos, a las unidades flotantes de almacenamiento, producción y descarga o a aquellas embarcaciones que no tengan hélice y sirvan únicamente como instalación flotante de almacenamiento.

Se excepciona de la aplicación de la Convención a los buques de guerra u otros barcos cuya propiedad o explotación corresponda a un Estado y destinados exclusivamente, en el momento considerado, a servicios no comerciales del Gobierno. Por tanto, cuando un barco propiedad de un Estado Contratante y en servicio comercial provocara daños y debiera responsabilidad según este Convenio, el Estado deberá hacer frente y asumir el pago de la indemnización sin ampararse en su condición de Estado soberano.

Este artículo va a establecer igualdad en el tráfico jurídico entre los buques de propiedad privada y los de propiedad pública, así va a exigir a las autoridades estatales a no cesar en cumplir los criterios mínimos de seguridad y navegabilidad de sus buques, impidiendo poner en peligro el medio marino y dejando sin indemnización a los perjudicados por ser un Estado independiente.

La persona será referida a como comúnmente se conoce en Derecho, y propietario a aquella persona que tenga matriculado el barco. El uso del término “persona” no genera ni ninguna controversia pues incluyen a todos los entes con capacidad jurídica. Pero con respecto a qué se va a entender como “propietario” de un buque hay que hacer alguna explicación a su segunda parte. Durante la existencia de Estados con sistemas comunistas, la propiedad de las naves era pública por lo que la responsabilidad debería en un principio recaer en el Estado; es por esto que se excepciona en este caso y se entendió que el propietario era la compañía que estaba explotando el barco estando matriculado como empresario del mismo en dicho Estado, ya que el riesgo que asumía el Estado podría sobrepasar ampliamente los presupuestos públicos.

El Estado del barco al que ser referirá el Convenio será aquel en el que esté matriculado. En el caso que no lo esté, se entenderá aquel que pabellón enarbole el barco. Este aspecto será fundamental para, como más adelante veremos, comprobar si se aplica la Convención o no.

En QAH| Responsabilidad civil por vertidos de Hidrocarburos (I): origen y regímenes internacionales

Imagen| U.S. Navy photo by Photographer’s Mate 2nd Class Andrew M. Meyers

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