Cultura y Sociedad, Literatura 


Rescatando del olvido a María Teresa León

La sociedad tradicional otorgaba a las mujeres un papel estrictamente familiar: debían ser solo amas de casa, madres, esposas… En el caso de que alguna mostrara cierta orientación artística, se encontraría muy probablemente con una serie de barreras difíciles de superar. Basta con que observemos cualquier libro de Historia del Arte o de Historia de la Literatura, por nombrar solo dos disciplinas, para que veamos que la presencia femenina es bastante escasa. Sin embargo, esto no quiere decir que no hayan existido grandes mujeres artistas…; aunque lo cierto es que la mayoría de las que pudieron abrirse paso en las artes han quedado en un segundo plano, cercano al olvido.

Un ejemplo de mujer con grandes inquietudes intelectuales y que no ha tenido el reconocimiento que merece es María Teresa León. En su caso, se añade el factor de que fue una mujer de la República, hecho que también condicionó el posterior desconocimiento de su figura.

Nacida en 1903 en Logroño, en el seno de una familia burguesa que le permitió acceder a la cultura, pasó sus primeros años entre Madrid, Barcelona y Burgos. Contrajo matrimonio y fue madre muy joven, pero enseguida se dio cuenta del fracaso de su relación y, rompiendo totalmente con las conductas dictadas por la sociedad del momento, decidió separarse e instalarse en Madrid en casa de sus tíos, los Menéndez Pidal. En este entorno conoció a Rafael Alberti, con el que compartió vida, obras y exilio (en Argentina, donde nació su hija Aitana, e Italia, principalmente). Porque María Teresa León pertenece a la generación de los derrotados, y solo regresó a España ya en 1977. Su compromiso con los principios de la II República le supuso abandonar nuestro país, al que lamentablemente no reconoció en su vuelta, pues había empezado a manifestarse ya la enfermedad de Alzheimer que poco a poco la dejaría sin memoria. Falleció en Madrid en 1988.

A pesar de que su figura puede resultar un tanto desconocida en España, le debemos mucho por su labor como escritora, intelectual, activista y feminista. Fue testigo excepcional de un tiempo convulso y no permaneció ajena a la situación que vivía el país en plena guerra: ejerció de secretaria en la Alianza de Intelectuales Antifascistas, promovió Las Guerrillas del Teatro y participó en la protección del patrimonio artístico donde destaca su colaboración en el traslado de los fondos del Museo del Prado, entre otros.

Lorca, León y Alberti

Además, fue una gran prosista dentro de la Generación del 27. Escribió desde muy joven artículos, libros de cuentos (Cuentos para soñar, La bella del mal amor, Rosa fría, patinadora de la luna…), novelas (Contra viento y marea, Juego limpio…), biografías noveladas (El Cid Campeador, Doña Jimena Díaz de Vivar, gran señora de todos los deberes…), piezas de teatro, guiones para películas, charlas para la radio… Y destaca, entre toda su obra, el texto autobiográfico Memoria de la melancolía, testimonio y crónica de toda la generación del exilio.

Recientemente, José Luís Ferris ha recuperado a la autora en su libro Palabras contra el olvido. Vida y obra de María Teresa León (1903-1988). Es de agradecer su trabajo y se hace necesario recordar a figuras tan destacables con las que tenemos una deuda. María Teresa León es una mujer de letras y vive en cada una de sus páginas, pero nuestra memoria debe extenderse a todas aquellas mujeres que se comprometieron con el arte y avanzaron hacia la igualdad. Si además pertenecen a la generación del exilio, nuestra deuda es aún mayor. Ellas se impusieron la misión de no olvidar; nosotros tampoco debemos olvidarlas.

Palabras contra el olvido

 

* Más información|María Teresa León, la autora olvidada de la generación del 27, Memoria y olvido de María Teresa León
* Imagen|María Teresa León, Lorca, León y Alberti, Palabras contra el olvido

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