Tecnología y Social Media 


Reputación Digital (I)

Entendemos como identidad aquello que nos permite distinguirnos entre miembros dentro de un grupo o especie. La identidad es lo que yo soy, pretendo ser o creo ser. Por otro lado la reputación es lo que otros piensan de mí, ésta se forma en función de cómo actuamos, hablamos o transmitimos a terceros. Sirva esto para la reputación tanto física como digital.

Las reglas de generar dicha reputación en el mundo digital es visiblemente distinta al mundo físico.

 

huella digital

Vamos a clasificar en algunos puntos estas reglas:

1.     Permanencia de la información.

En general, lo que publicamos en internet permanece en la red. Cuando escribes algo en Internet y lo publicas en una página de libre acceso debes asumir que esas líneas van a quedar permanentemente almacenadas y disponibles en esa página,en cuanto algo se publica empieza a ser replicado múltiples veces. Desde la caché de Google a las copias de otros servicios, el Internet archive o los pantallazos que capturan los propios internautas. Incluso si la publicación original de la información se hizo en privado, la facilidad de copia unida a un número suficientemente alto de usuarios con acceso a ella y a conexiones entre ellos no suficientemente fuertes, hace que las probabilidades de que se haga pública sean muy altas.

2.     Facilidad o visibilidad para encontrar contenidos online.

Cualquier cosa que publiquemos es susceptible de ser encontrada, indexada, copiada y enlazada por Google. Si has dejado de pagar algo, has sido embargado etc.. dicha información contaba anteriormente en registros públicos, tenias que ir a consultarlos y se tardaba mucho. Ahora esa misma información la puedes encontrar en menos de 20 segundos. Si sabemos lo que queremos buscar, lo encontraremos.

Todo esto hace difícil ocultar información, pero por otro lado te ayuda a construir tu reputación al permitir que cualquier persona pueda acceder a tu histórico.

3.     Credibilidad de las fuentes de información.

La cantidad de bombardeo publicitario unidireccional, de tratar a los clientes y a los usuarios como tontos, de lanzar mensajes sin establecer comunicaciones bidireccionales han tenido como resultado una dramática reducción de la credibilidad y de la capacidad de influencia de las marcas. Hoy en día tenemos muchos mas puntos de información, mas riqueza y mas accesible. Podemos enlazar datos entre ellos y profundizar si lo deseamos. Los conflictos de interés en la generación de reputación se hacen más evidentes y los individuos anónimos pero con reputación y, sobretodo, independencia, tienen más credibilidad para opinar sobre personas o empresas que estas mismas o que cualquiera de los actores relacionados con ellas y con claros conflictos de interés.

4.      Micro-expertos.

Antiguamente ser aficionado no servía de mucho, había que ser profesional. Actualmente internet ha hecho que muchos aficionados crezcan fuertemente. Dentro de ese grupo de aficionados hay un gran numero de ellos que son maestros y que pueden competir con los profesionales, a pesar de no dedicarse profesionalmente a esos temas. Dichos aficionados han encontrado en las Redes Sociales una vía para compartir experiencias y conocimientos. Claro ejemplo es esta comunidad de QAH.

5.     Velocidad de la Red.

Hemos pasado de una era en la que la información pasaba por un proceso largo hasta llegar a su publico objetivo hasta hacerlo instantáneamente. Hoy en día los avances tecnológicos  han permitido evolucionar, pasando por los diarios de papel que contaban las noticias del día anterior, posteriormente la radio y televisión que suelen tardar un par de horas para cubrir las noticias hasta llegar a la era de la información al instante. Internet ha dado una vuelta mas a la tuerca y ha acelerado este proceso. Herramientas de Social Media como Twitter hacen que la información esté presente en el mismo momento, siendo “retwitedada” por miles de usuarios, haciendo que llegue a todos de una manera más eficaz.

Como punto negativo cabe resaltar que en ese contexto, las respuestas corporativas habituales son excesivamente lentas y del todo ineficaces. Para cuando se quiere reaccionar, para cuando se tiene la aprobación del departamento legal, o del de comunicación, o para cuando vuelve del fin de semana el responsable de la decisión suele ser demasiado tarde.

 

Via| Alfonso Zurera

Imagen|blogseitbcom

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