Economía y Empresa 


Repensando los objetivos de los Bancos Centrales

La crisis de los 70 puso en entredicho muchas de las políticas económicas que antes de aquel momento se utilizaban para estabilizar una economía. La desaparición de Bretton Woods y los límites a la movilidad de capital, así como la aparición de la hasta entonces desconocida “estanflación” (inflación sin crecimiento) generaron un entorno económico donde las teorías y usos previos en política fiscal y monetaria quedaron sin aplicación. Aparecieron entonces nuevas formas de considerar el papel de estas políticas. Por un lado la idea de orientar y redefinir el papel del Estado más hacia las reformas por el lado de la oferta, y menos a través de la demanda llevaron a la aparición de programas económicos neoliberales. Así, reacciones de política económica a los problemas de la crisis de los 70 fueron el Reaganomics, Thatcherismo o programa económico de Pinochet auspiciado por los Chicago Boys.

Por otro lado, en la caso de la política monetaria, el gran cambio provino de la aclaración de cuáles eran los objetivos de los Bancos Centrales (BCs). Así, del desarrollo de nuevos modelos de análisis de la actuación y consecuencia de los BCs, la definición de sus objetivos enmarcados en la llamada Regla de Taylor, y la introducción del concepto de expectativas racionales definieron un nuevo modo de actuación de los BCs, así como un nuevo objetivo y que no era otro que estabilizar tanto el output de una economía como su inflación. Así, dado que en el corto plazo ambas variables están inversamente relacionadas, los BCs buscaron la forma de conseguir obtener una sin perjudicar e incluso mejorar la otra. El entendimiento de las expectativas fue clave para la consecución de dichos objetivos en el medio plazo. En consecuencia, durante los ochenta y noventa los BCs obtuvieron gran éxito en dicha tarea, dando nombre a aquella época como el de “La Gran Moderación” ya que fueron capaces de estabilizar la inflación si crear desestabilización en el lado del output.

Sin embargo, a pesar de este éxito y del orgullo del trabajo realmente bien hecho, se evidenció por parte de muchos economistas ya durante este mismo periodo, que dicho trade-off entre output e inflación no era el único que debía considerarse por cualquier gobernador de cualquier BC. Así, el economista Hyman Minsky demostró que incluso en momentos de estabilidad económica de baja variabilidad de precios y del output, los inversores tenían incentivos para buscar mayores rentabilidades al no encontrarlas en la actividad real. Así, paradójicamente, una estabilidad macroeconómica elevada podía llevar a los mercados financieros a situaciones de riesgo, como pudo comprobarse varias veces a lo largo de las dos pasadas décadas.

En este sentido, los BCs han tenido que redefinir no sólo cuáles son sus objetivos sino también sus intrumentos. Así, se ha pasado del tradicional trade-off entre inflación y output a uno triple y más complejo, sumando al anterior la estabilidad financiera.
Pero este nuevo trade-off entre tres variables determina dos problemas. En primer lugar redefinir las políticas que los BCs pueden desarrollar así como los instrumentos aplicables. En segundo lugar es necesario evaluar si los BC tienen o no potestad para ampliar sus competencias. Este nuevo trade-off implica por lo tanto el uso de nuevos instrumentos, no sólo los tradicionales de tipos de interés y de masa monetaria o de tipos de cambio, sino otros como el control financiero, la supervisión bancaria, la regulación, el retorno al control de capitales, test de estrés, planes de recapitalización, etc…

Desde el inicio de la Gran Recesión estos nuevos instrumentos han  ido incorporándose a los utilizados por los BCs para lograr un mejor encaje entre las tres variables que se enmarcan entre los objetivos de los BCs. Estos nuevos instrumentos se conocen como los “Macroprudencial Instruments” en la jerga habitual de estos debates.

Asistimos por lo tanto a un debate intenso sobre el nuevo papel de los BC, las nuevas políticas macroeconómicas y los nuevos retos originados por una Gran recesión y cuyos últimos coletazos no estamos seguros de haber presenciado.

Vía| What Have We Learned?

Imagen| Economiasimple

En QAH| ¿Cómo funciona la política monetaria del BCE? El BCE (Banco Central Europeo), el Eurosistema y el SEBC (Sistema Europeo de Bancos Centrales)

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