Derecho Internacional, Jurídico 


Relaciones diplomáticas entre Estados

EstadosEl derecho diplomático tradicional esta compuesto de una serie de vías mediante las cuales los Estados agotan su comunicación y acreditación de una forma sinalagmática entre el Estado acreditante y receptor.  Podemos encontrar dentro de este campo instituciones como: la embajada permanente, el consulado o la misión diplomática ad hoc(temporal).

La misión diplomática es, sin lugar a duda, el instrumento menos conocido en cuanto a sus requisitos. El principal de ellos es su temporalidad y concreción, lo que le da la naturaleza de ad hoc; por otro lado, el mutuo acuerdo entre los dos países es condición sine qua non. Todo esto viene ratificado por la Convención sobre las misiones especiales de 1969.

Las relaciones consulares, por su lado, son una extensión de la administración pública de cada Estado en el exterior. Se encargan de administrar y resolver gestiones administrativas de los nacionales residentes en el extranjero. La cooperación entre Estado receptor y acreditante es firme y continua además de tener total independencia con el régimen diplomático,  ya que una hipotética ruptura de relaciones diplomáticas no supone, en principio, la paralización de la administración consular.

Queda por analizar, en último lugar, qué herramientas conlleva  el desarrollo de los oficios diplomáticos. Aquí entran en juego la inviolabilidad y los privilegios diplómaticos, que son fundados por devenir de la Alta representación del Estado.

En el caso de las misiones diplomáticas o embajadas, el personal destinado a ellas, que puede ser desde un Jefe de Estado u ministro hasta un funcionario de alto rango o agente diplomático, cuentan con una exención fiscal de aranceles o gravámenes durante su estancia en el Estado receptor, gozarán de inmunidad sobrevenida de urgencia en el caso de que tengan que sobrepasar algún límite interno, por ejemplo podrían circular por las autopistas sobrepasando el límite legal establecido, si es necesario, para acometer los objetivos de la misión y siempre que sea de Buena Fe. Gozarán también de inviolabilidad personal (aunque no se le exime de una hipotética responsabilidad penal) y real(de sus derechos sobre inmuebles  en el Estado receptor) pudiendo transmitir esta inviolabilidad a la familia del personal diplomático residente en el país anfitrión. Esta serie de ventajas pueden ser mejoradas por el Estado receptor o retiradas de forma expresa por el Estado acreditante.

Imagen| 2bp.blogspot

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