Derecho del Trabajo, Jurídico 


Relación laboral encubierta en Imaginarium: Los becarios actuales

El juzgado de lo Social de Madrid ha declarado la existencia de relación laboral entre la empresa Imaginarium S.A, y trabajadoras contratadas en modalidad de becarias.

La Sentencia parte de una actuación de oficio de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Madrid en la que se constató cómo las interesadas realizaban las tareas de asesorar y atender a los clientes, explicar las características de los productos y su precio y, en su caso, finalizar la venta, aunque sin realizar operaciones de caja. También realizaban tareas de limpieza y ordenación de la tienda.

Lo que hace  el juzgador a la hora de emitir su fallo es discernir cuando estamos ante una relación laboral y cuando ante una beca y, para ello acude a numerosa jurisprudencia señalando las siguientes nociones:

1.- El becario, no realiza las tareas en línea de contraprestación, sino de aportación de un mérito para hacerse acreedor de la beca y disminuir así la carga de onerosidad que la beca representa.

2.- La clave para distinguir entre beca y contrato de trabajo es la finalidad perseguida en la concesión de becas, la cual no estriba en beneficiarse de la actividad del becario, sino en la ayuda que se presta en su formación. Su finalidad primaria es la de facilitar el estudio y la formación y no la de apropiarse de los resultados o frutos de su esfuerzo, obteniendo de ellos una utilidad en beneficio propio.

imaginariumTras el análisis de la jurisprudencia, el juzgador construye su propia noción de beca, destacando la estrecha vinculación de la actividad desarrollada durante la precepción de la beca con el proceso formativo del joven, mientras que si no tiene preferencia la actividad formativa sino la prestación de servicios que realiza el estudiante y de la que se obtiene unos determinados frutos que pasan a ser propiedad de la empresa, entonces estaremos en presencia de una actividad laboral ordinaria.

El juzgador concluye que la actividad que desempeñan las estudiantes “en prácticas”, consistentes en tareas de venta y de ordenación y limpieza de la tienda, aunque limitada en alguna función como la de caja, muy poco aportaban al proceso formativo y no eran sino actividades profesionales ordinarias y regulares de la empresa, siendo ello suficiente para declarar la existencia del contrato de trabajo y excluir la de la beca.

La actividad formativa que tenían las estudiantes era un curso de formación online estando dirigido principalmente a la necesidad de la empresa y no a la supuesta formación.

En conclusión, la citada Sentencia da un toque de atención en cuanto a la relación de las empresas y los becarios. Tendremos que esperar a ver cómo se resuelve el recurso interpuesto por la empresa, pero está clara la intención del juzgador de delinear las características de esta figura, limitando sus funciones a la propia esenia formativa de esta colaboración entre estudiante y empresa, destacando siempre la ausencia de lucro por parte de la empresa en cuanto a su colaboración.

 

Vía| Sentencia del Juzgado de lo Social nº 28 de Madrid de 30 de diciembre de 2015.

Imagen| Imaginarium

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