Patrimonio 


Redescubriendo las 7 Maravillas del Mundo Antiguo

¿Alguna vez os habéis preguntado si el sentimiento viajero ya estaba latente en las culturas de la Antigüedad?, y si era así, ¿dónde viajaban?, ¿sentían, al igual que nosotros hoy, fascinación por el patrimonio? Hemos de señalar que la necesidad de viajar siempre ha sido una cualidad inherente al ser humano desde el origen de los tiempos, sin embargo, es con la cultura de Grecia y Roma cuando comienza a despertar la verdadera atracción por los viajes de ocio y descubrimiento.

Una prueba fehaciente de que el gusto por el viajar y el conocimiento patrimonial no es únicamente una moda contemporánea, la tenemos en “Siete Maravillas del Mundo Antiguo”, lista universal de los grandes tesoros artísticos y arquitectónicos de la Época Antigua y predecesora de la que actualmente conocemos. Fueron un compendio de siete monumentos arquitectónicos, los cuales, durante el esplendor helenístico de la civilización griega (s. IV- s. II a.C.), eran considerados como dignos de ser visitados por ser las creaciones más impresionantes del talento humano.

Su conocimiento actual procede principalmente de las fuentes literarias antiguas, conformándose a través de las crónicas de Heródoto (s. V a.C.),  Filón de Bizancio (s. III a.C.), o el poeta griego Antípatro de Sidón (siglo II a.C.).

Pero, ¿qué criterio suscitaba su nombramiento? y, ¿por qué siete y no más? La respuesta a la primera pregunta la tenemos en la riqueza que mostraban, las dimensiones que tenían y el reto técnico que conllevaban. En cuando a la segunda, es necesario tener presente que el siete era el número perfecto y místico para los griegos.

A estas alturas ya os preguntaréis, ¿y cuáles eran? Os las presentamos:

Conjunto de las 7 Maravillas del Mundo Antiguo.

Conjunto de las 7 Maravillas del Mundo Antiguo.

1. La Gran Pirámide de Guiza (Egipto).

Fue construida alrededor del año 2570 a.C. por el arquitecto Hemiuno para ser la tumba del faraón Keops (dinastía IV). Con casi 137 metros, es la única maravilla integrada tanto en la lista antigua como en la actual, logrando sobrevivir al embate de los tiempos.

2. Los Jardines Colgantes de Babilonia (Irak).

Entre los años 605 y el 562 a.C., bajo la orden del rey Nabucodonosor II para honrar a su esposa, fueron edificados mediante terrazas de piedra, que se sostenían por amplias arcadas. De esta forma, al verlas desde abajo, los jardines parecían estar “suspendidos” en el aire, formando una magnífica escalinata rebosante de exótica vegetación. Desaparecieron en el año 126 a.C. como consecuencia de la destrucción de la ciudad por el Imperio Parto.

3. El Templo de Artemisa en Éfeso (Turquía).

Templo jónico originario del s. VI a.C. erigido en honor a Artemisa, diosa griega de la caza. La estructura marmórea, precedida por un espacioso jardín, formaba un vasto conjunto de 127 columnas con fachadas perfectamente decoradas con escenas escultóricas de alto relieve, en cuyo espacio central se encontraba la imagen de la deidad. Arrasado por los godos en el s.III d.C., en el presente solo quedan algunos restos visibles.

4. La Estatua de Zeus en Olimpia (Grecia).

Situada en pleno corazón del santuario dedicado a Zeus, se alzaba sobre 12 m de altura, representando solemnemente al padre olímpico portando un cetro en la mano izquierda y una “Niké” en la derecha. Fue obra del gran arquitecto y escultor griego Fidias, quién le dio forma a partir de una estructura de madera revestida en marfil y oro.  Desgraciadamente, fue destruida bajo el yugo del imperio romano, tras la prohibición de los cultos paganos.

5. El Mausoleo de Halicarnaso (Turquía).

Junto a la orilla del mar, fue construido en el año 353 a.C. un sobrecogedor templo funerario en mármol blanco, de 4 plantas y 45 m de altura, ricamente adornado con numerosas esculturas y decorados policromos. Levantado en honor al rey Mausolo de Caria por orden de su amada esposa Artemisa, los más ilustres artistas de la época ayudaron a inmortalizar su memoria, configurándose su obra como el arquetipo de la arquitectura funeraria, y derivando de ella el actual término de “mausoleo”. Un terremoto en el s. XIII reduciría a ruinas el sepulcro, por lo que actualmente quedan pocos restos arqueológicos.

6. El Coloso de Rodas (Grecia).

Con una altura de 47 metros (incluyendo su base), esta imponente estatua del dios Helios (dios Sol) era divisada desde la lejanía por aquellos marineros que se acercaban al puerto de Rodas. Datada del s. III a.C., fue construida por el escultor Cares de Lindos en acero, piedra y bronce, sobre una base de mármol blanco. No había ni cumplido el siglo cuando un terremoto sacudió la ciudad y la derribó.

 7. El Faro de Alejandría (Egipto).

Sobre la isla de Pharos, como guardián vigilante del Mar Mediterráneo, se ubicaba esta estructura de 135 m de altura, base cuadrada y forma ortogonal. Sóstrato de Cnido la levantó entre el 285 a. C. y 247 a. C. por orden del rey egipcio Tolomeo II, usando grandes bloques de vidrio y mármol unidos con plomo fundido. Destruido también por un terremoto en el siglo XIV a.C., de ella obtenemos el origen de la palabra “faro”.

Concluimos matizando como actualmente, algunas de ellas son los cimientos desde los cuales se están gestando nuevas ideas para la dinamización patrimonial. El ejemplo lo tenemos no solo en las candidaturas actuales como fuertes canales de revalorización patrimonial, sino también en los proyectos contemporáneos de reconstrucción de maravillas como el Coloso de Rodas o el Faro de Alejandría.

Vía| Guía de Grecia, Historia y Biografías, Sobre Historia

Más información| Las 7 Maravillas del Mundo, Maravillas del Mundo

Imagen| Conjunto de las 7 Maravillas del Mundo Antiguo

Vídeo| Youtube

En QAH|Pirámides de Guiza a Dahshur, ¿Cuál es la pirámide más grande del mundo?

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