Historia 


Reconstrucción arqueológica de la zona de San Blas (Cáceres)

Zona de San Blas a principios del Siglo XX (Archivo Histórico Municipal de Cáceres)

Zona de San Blas a principios del Siglo XX (Archivo Histórico Municipal de Cáceres)

El caserío de Cáceres acababa en la plazuela de San Blas. Ésta se había formado en la confluencia de las calles de Sande y de Peña. Allí accedieron  luego la calle de Trujillo y lo que más tarde sería el barrio de los Peces, luego llamada Plazuela de las Canterías. Las traseras de las viviendas de la calle de Moros (hoy del General Margallo) constituían el borde urbano porque más allá se abría un profundo valle que contribuyó a frenar durante bastante tiempo su crecimiento urbano por esa zona.

Ermita de San Blas a principios del Siglo XX (Archivo Histórico Municipal de Cáceres)

Ermita de San Blas a principios del Siglo XX (Archivo Histórico Municipal de Cáceres)

Un problema, como resultado del actualismo, es la sensación de una total continuidad sugerida por la relación entre el caserío de la Villa del siglo XIX y la zona en donde se halla la ermita de San Blas. La construcción cultural se asienta en el fondo de una ladera del Teso del mismo nombre. Desde aquí se iniciaba un brusco descenso hacia el valle formado por el arroyo de los Regajos que cortaba el acceso directo entre el caserío de Cáceres y la citada ermita. El tránsito se realizó inicialmente a través del descenso hacia el fondo del valle, por lo que hoy constituye la Calle Bailén. En ese punto se hallaba un puentecillo por donde se podía cruzar el cauce después de que se hubiera unido a él el aporte del río Verde. Este puente, insuficiente o parcialmente arruinado, fue sustituido o complementado, por otro que se tendía entre la confluencia de las calles de Peña y de Sande con la citada ermita. Para ello fue preciso cumular una gran cantidad de materiales ataludándolos y crear un puente de ladrillo. Este segundo puente ofreció problemas de conservación y fue preciso rellenarlo de tierra. De él sólo quedó un pequeño caño que hoy también ha desaparecido. En la actualidad este talud sigue siendo el tránsito entre ambas orillas con la única diferencia de la ausencia de corriente al haber sido urbanizado todo el valle que nacía en las inmediaciones de la actual Plaza de Toros. La situación original es visible en una fotografía de la colección de J.R. Marchena.

Plaza de Toros actual hacia mediados del siglo XX (Archivo Histórico Municipal de Cáceres)

Plaza de Toros actual hacia mediados del siglo XX (Archivo Histórico Municipal de Cáceres)

En la primera mitad del siglo XIX se creará el “arrecife” a Trujillo que bordeaba desde las eras de los Mártires hasta cruzarse con el camino a Talaván. Lo hacía bordeando a base de curvas el Teso de San Blas. Por encima de la ermita se añadió el cementerio a finales de la primera mitad del siglo XIX.  Por allí circulaba  también un camino que hacia el Norte enlazaba con el camino Real de Castilla a través del Barrerón, a la caída del cerro del Rollo en las proximidades del Pozo de la Nieve.

Hacia el Este de la ermita de San Blas existía una ligera depresión que servía para dar paso al camino que partía  hacia Talaván y del que luego se bifurcaba otro, a la derecha, que conducía a Monroy. Junto a la ermita comenzaba el Teso de Santo Vito que se alargaba casi hasta la Rivera. En el borde se construyó la ermita de este santo (San Vito). Más abajo se hallaba el puente del Vadillo por medio del cual se cruzaba la Rivera en dirección a Sierra de Fuentes y Trujillo. Frente a la ermita de San Blas se construyó el Matadero Municipal en el siglo XIX. Durante la II Republica se redujo la cota máxima existente en las traseras del matadero, y situada entre él y la ermita de San Vito mediante, prestaciones el sistema de personales. Así se eliminaron las pizarras que surgían  y donde luego se construyó en 1934 el refugio para pobres transeúntes.

Plano de Cáceres de Coello (Archivo Histórico Municipal de Cáceres)

Plano de Cáceres de Coello (Archivo Histórico Municipal de Cáceres)

Más allá de esa primera línea del paisaje suburbano comenzaban a ambos lados del camino a Talaván-Monroy, las eras de San Blas. También estaban las haceras o tierras de pan llevar, mientras que los bordes de la Rivera, en especial en la orilla izquierda, la de huertas y molinos. Todas ellas descendían suavemente hacia el NE. Por esa zona se hallaban dehesas como la Mejostilla de Espadero y más allá la de Cáceres el Viejo. Los planos de Cáceres más antiguos, los de Bayer, Vicente Maestre y Coello, contribuyeron  a reforzar los usos de la zona y a representar, cada uno a su manera, la primitiva topografía de la zona y la ausencia de edificaciones con anterioridad al siglo XX.

La toponimia menor, tradicionalmente olvidada por el proceso de urbanización, permite señalar que en las inmediaciones de San Blas se hallaba una propiedad denominada La Luciana. A todas las luces resulta sugerente el nombre, siempre que respondiese a uno de los muchos nombres de propietarios romanos frecuentes en toda la toponimia peninsular. La zona pudiera relacionarse con la que ocupa el edificio de la Fundación Valhondo.

De todos modos no es el único topónimo sugerente de la zona sometida a este análisis. Se trata de una de las huertas de junto al curso de agua, denominada La Torecilla o en Torreón, situada junto al actual puente sobre la N-521, en el punto kilométrico 45 de la misma. Dicho topónimo suele coincidir en un elevado porcentaje de los casos en los que aparece con la existencia de restos romanos. Allí fue donde J. Sanguino Michel reconoció la presencia de restos considerados como romanos. Con estos datos podría formarse a partir del crecimiento actual de la zona un plano de la zona en el que se incluye aquella toponimia y lugares de hallazgo de restos romanos.

Vía| CERRILLO MARTIN DE CÁCERES, E. “Informe sobre el Refugio de pobres transeúntes y la ermita de Santo Vito”, realizado por encargo del Ayuntamiento de Cáceres, 1996; CERRILLO MARTÍN DE CÁCERES, E. “La villa romana en las eras de San Blas (Cáceres)”, en Norba, Revista de Historia. Vol. XVI, 1996-2003, pp. 143-156; CERRILLO MARTÍN DE CÁCERES, E. “Historiografía de la Arqueología en Cáceres. Una arqueología de papel” en Arqueología Urbana de Cáceres. Cáceres, 2007, pp.13-42.

Más Información| CRUZ VILLALÓN, M. y LOZANO BARTOLOZZI, M. “Así era Cáceres en 1813”, Norba Arte, XII, 1992, pág. 237; LOZANO BARTOLOZZI, M. “Notas sobre el urbanismo cacereño. El plano de Coello”, Actas del V Congreso de Estudios Extremeños, Ponencia VI, Institución Cultural Pedro de Valencia, Badajoz, 1976, pág. 87.

Imágenes| Todas las imágenes han sido extraídas del Archivo Histórico Municipal de Cáceres pero cedidas al autor del artículo (Teodoro Fondón Ramos) por D. José Antonio López Robledo.

En QAH| La Historia de la Ciudad de Cáceres en los márgenes de la Ribera del Marco; La Arqueología Urbana en Cáceres

 

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