Cultura y Sociedad, Historia 


Rasputín: El monje loco

El día 30 de Diciembre de 1916 moría uno de los personajes más misterioso y oscuro que nos ha dado la historia, Grigori Yefimovich Rasputín.

Nació en 1869 en una pequeña aldea de la Siberia occidental llamada Prokovscoye, junto al rio Turá. Vivió una infancia más o menos feliz, era un chico tímido y siempre estaba en contacto con la naturaleza. En su juventud se dedicó al robo de caballos, pronto mostró su carácter violento y un apetito sexual insaciable, además de gustarle el alcohol en demasía. Cuando cumplió los 18, se alistó en una secta esotérica llamada Khlysty (flagelantes). Esta secta estaba en contacto con los placeres terrenales, llegaban a la fe verdadera a través del dolor, y en las reuniones las fiestas y orgías eran constantes por lo que Grigori se convirtió en un acérrimo integrante.

Con 20 años se casó, y tuvo 3 hijos, se hizo líder de Khlysty en su aldea. Pero, al tiempo, la gente empezó a murmurar por su actitud y sus ademanes violentos. Al cumplir los 30 años, fue expulsado de la secta y exiliado por parte de los gobernantes locales.

En este punto de su vida comienza una suerte de peregrinaciones por el mundo eslavo, por Grecia y por Tierra Santa. En este periplo fue acumulando conocimientos de las diferentes culturas, ya que tenia una mente prodigiosa. Se decía que podía ver el futuro y que curaba todo tipo de enfermedades mediante la imposición de manos o a través de la hipnosis.

En 1903 regresa a Rusia, y comienza a deambular por las calles de san Petersburgo, ganándose la vida como adivino popular. En este tiempo, la dinastía Romanov vislumbraba ya el fin de su mandato y estaba en continua amenaza de revolución.

Rasputín se marca el objetivo de acercarse y relacionarse con la familia real. Comienza a hacerse publicidad por San Petersburgo, proclamándose como el mejor adivino de toda Rusia. La aristocracia rusa empieza a recibirlo en sus salones, y muchas damas se doblegaban ante sus encantos, a pesar de ser una persona sucia y grosera.

En noviembre de 1905, todo está a punto de estallar después de la revolución de octubre. El zar Nicolás II y la zarina Alejandra habían tenido 4 hijas, y el pequeño Alexei, único varón, pero padecía hemofilia por lo que peligraba la sucesión.

A los oídos de Alejandra llegó la existencia de Rasputín, y deciden contactar con él. Los zares lo reciben durante la noche y lo conducen ante Alexei, que estaba atravesando una tremenda crisis de su enfermedad, después de la imposición de manos Alexei se comienza a recuperar. Los zares empiezan a confiar ciegamente en Rasputín, lo tratan como un amigo y es uno más en la corte. Poco a poco va modificando la conciencia y la voluntad de los zares, todas las decisiones del zar sufrían la supervisión de Grigori.

Mientras tanto, los prostíbulos eran frecuentados por Rasputín, y se daba la buena vida. Esto provoca que la aristocracia se confabule en su contra, el zar se da cuenta y envía a la policía secreta que lo escolte para vigilarlo. Realizan informes sobre la vida licenciosa de Grigori, pero los zares son permisivos con él.

Cuando estalla la 1ª Guerra Mundial el zar decide intervenir, desoyendo los consejos del monje loco. Millones de hombres murieron en el frente y hasta el propio zar va a la guerra, dejando a Rasputín al frente del gobierno. Grigori se convierte en el punto de mira y todos quieren matarlo, en 1916 se prepara su asesinato.

Rasputín fue invitado a una fiesta donde se le sirvieron pasteles y abundante vino impregnados con cianuro, pero esto pareció no hacerle efecto, por lo que uno de los asistentes (Félix Yusupov) sacó una pistola y le disparó en el pecho. Rasputín fue arrastrándose hasta el jardín donde se le tiroteó. Después lo envolvieron en una alfombra y lo tiraron al río Neva, pero cuando encontraron el cuerpo se descubrió que había muerto ahogado en las heladas aguas.

Vía| Ondacero

Más información| Rasputina, María (2000). El porqué de Rasputín. Recuerdos de su hija. Moscú

En QAH| La ejecución de los últimos zares

Imagen| Irreductible, dawrs, necrópolis

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