Reflexiones 


Racionalizando

 

Las personas no se alteran por los hechos, sino por lo que piensan acerca de los hechos”  Epícteto.

Cuando algo malo nos sucede la tendencia general es a analizar el hecho en sí mismo, dejando de lado la reacción que ha provocado en nosotros y culpando al suceso en cuestión de nuestro malestar. Pero, ¿somos víctimas de los hechos o de nuestra forma de pensar sobre ellos?

Todos estaremos de acuerdo en que hay cosas que pasan inevitablemente y que, en ocasiones, traen consigo consecuencias negativas para nosotros. Pero hay algo de lo que no somos tan conscientes, tenemos poder sobre esas consecuencias.

Albert Ellis, psicoterapeuta cognitivo estadounidense que a partir de 1955 desarrolló la terapia racional emotiva conductual o TREC

Albert Ellis, psicoterapeuta cognitivo estadounidense que a partir de 1955 desarrolló la Terapia Racional Emotiva Conductual, TREC

Albert Ellis –uno de los psicólogos fundadores del cognitivismo– desarrolló en 1962 la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), afirmando que gran parte de los problemas psicológicos derivan de unos patrones de pensamiento irracionales. Para Ellis hay 11 ideas irracionales básicas que gobiernan el pensamiento humano y que nos llevan inevitablemente a una sensación de vacío y frustración.

Seguro  que afirmaciones como; necesito la aprobación y el amor de todos los que me rodean, para ser valioso debo conseguir todo lo que me proponga, o, debo pensar constantemente que puede ocurrir lo peor, os resultan familiares y han ocupado vuestro pensamiento en más de una ocasión.

Pues bien, si nos guiamos por las ideas de la TREC nos daremos cuenta de que podemos cambiar cómo nos afectan las cosas si trabajamos desde nuestro propio pensamiento. Todas esas afirmaciones irracionales tienen una “hermana racional” que nos ayudará a centrarnos y a ser más objetivos. Podríamos pensar, por ejemplo, que no es una catástrofe que esa persona no nos ame o que nuestros padres no aprueben lo que hacemos, que la opinión de los demás no define quienes somos.  O que el hecho de fracasar en una tarea no determina nuestra valía personal, que lo valioso es el intento en sí más que los frutos y que, como seres humanos, somos falibles y la necesidad de practicar para conseguir tener éxito es natural y positiva.

Desde esta postura flexible y optimista os invito a reflexionar sobre vuestra forma de reaccionar ante los problemas y el enfoque que adoptáis en vuestras vidas, tratar de encontrar la alternativa racional a eso que ocupa vuestras mentes y ser conscientes del enorme poder que tenéis sobre vuestras reacciones y, por ende, sobre vuestro bienestar.

¿Os sentís capaces de conseguir dominar vuestras emociones?

 

Vía| Albert Ellis

Más información| Cognitivismo

Imagen| Ellis

En QAH| Adictos a las emociones, La música como ritmo de vida

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