Cultura y Sociedad, Patrimonio 


¿Quiénes fueron los primeros buceadores?

“¿Qué es en definitiva el mar? ¿Por qué seduce? ¿Por qué tienta?”. Mario Benedetti

En el pecio romano de La Madrague de Giens se ha documentado arqueológicamente la actividad de los urinatores para rescatar piezas hundidas.

Si bien el mar servía en la antigüedad como fuente de alimento, otras riquezas como el coral, las perlas e incluso las esponjas azuzaron el ingenio de pescadores y aventureros que ansiaban hacerse con los tesoros ocultos bajo las aguas. Es más que probable que ellos fuesen los pioneros en el mundo del buceo.

Homero, en el siglo VIII a.C. cita en sus cantos a hombres dedicados al rescate de objetos caídos en los fondos poco profundos, de ellos decía que podían alcanzar los 30 metros de profundidad. Bien sea por curiosidad o por necesitad, lo cierto es que los vestigios arqueológicos encontrados en Asia Menor y Egipto datan la práctica del buceo desde hace al menos 4.500 años.

Las primeras inmersiones se realizaron valiéndose únicamente de la capacidad pulmonar de los buzos, pero poco tardarían en aparecer artilugios destinados a favorecer el tiempo y la profundidad de las incursiones bajo marinas. En la obra Problemata (Aristoteles,siglo IV) se menciona los “lebeta”, calderos invertidos llenos de aire en forma de campana con un instrumento para inhalar aire. También se usaron odres llenos de aire como se puede ver en un bajorrelieve del año 880 a.d.C, donde se aprecia a soldados del rey persa Assurbanipal II buceando.

Bajorrelieve asirio que muestra buceadores respirando con odres de aire.

Bajorrelieve asirio que muestra buceadores respirando con odres de aire.

En Roma los buceadores aparecen por primera vez como un grupo organizado conocido como urinatores. Plinio el Viejo cuenta en su obra Historia Natural que portaban en la boca una esponja empapada en aceite que se iba desprendiendo lentamente mientras buceaban, al extenderse ante los ojos del buceador modificaba el índice de refracción del agua y mejoraba así la visión submarina. Aunque en un principio el buceo surgió con un fin comercial pronto fue utilizado con fines bélicos.

Sería el todopoderoso ejército romano el primero en anexionar un “cuerpo especial” de urinatores como unidad permanente en sus filas. Estos expertos buceadores desempeñaban funciones de sabotaje. Equipados con un tubo respirador –a modo de snorkels– y armados con cuchillos boicoteaban los navíos enemigos, cortaban sus cabos o perforaban sus cascos para dejarlos a merced de la deriva a la vez que , aprovechando el amparo de las aguas, se infiltraban en las filas enemigas.

La habilidad de recuperar todo tipo de bienes del fondo marino, como cargamentos de barcos hundidos, ha hecho que la arqueología subacuática considere a los urinatores como los antepasados de los arqueólogos subacúaticos.

Via| Ecured
Imagen| Región de Murcia Digital, Centre Camille Jullian
Más información| Galeon, Barbara Davidde, Petriaggi Roberto. Archeologia sott’acqua. 2007.

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