Cultura y Sociedad, Historia 


¿Quiénes eran los templarios?

Los apasionantes dos siglos de historia (desde 1118 a 1314) de los Caballeros templarios nacen con la primera Cruzada, organizada por el papa Urbano II, a partir del 27-11-1095. Según las crónica medievales, comenzaron siendo nueve personas, capitaneadas por el caballero Hugo de Payns y Godofredo de Saint-Omer, aunque existen numerosas leyendas al respecto.

El Temple es la primera orden religioso-militar original de Occidente en la Edad Media. Su nombre se lo deben a que, una vez asentados en Jerusalén, el rey Balduino I los asentó en una dependencia próxima a su palacio, cercano al Templo de Salomón.  Con ellos aparece el concepto de “monje-soldado”, que a su vez tenía un claro precedente en el concepto de “ribat” musulmán, emparentado con la “djihad” islámica: aquí los soldados prestaban un servicio voluntario y temporal en vez de a tiempo completo como los “hermanos” musulmanes.

Protegidos con dos armaduras (una de hierro y otra de fe), debían encarnar de forma duradera el espíritu de las cruzadas: la defensa del sepulcro de Cristo en Jerusalén y la protección de los peregrinos que acudían a visitarlo. Custodiaban los lugares religiosos particularmente apreciados: Belén, Nazarét, el monte de los Olivos y el valle de Josfat; el Jordán, el Calvario y el Sepulcro.

La organización no tardó en cobrar poder, extendiendo por toda la cristiandad una red de casas y explotaciones que recolectaban los recursos necesarios para Tierra Santa. Lo hacían en colaboración con  las otras órdenes militares, los hospitalarios y los teutónicos, aprovechando sus fortalezas y el trasiego continuo de combatientes desde Occidente hacia Oriente.

Ceremonia de iniciación templaría

Ceremonia de iniciación templaría

Convertido en una orden internacional influyente, el Temple no tardó en convertirse en el chivo expiatorio para el poder espiritual (el papa) y los poderes temporales (las monarquías administrativas y territoriales). A pesar de la influencia que los franceses depositaron  en él,  y de las donaciones que percibían de la realeza y aristocracia europea, a partir de 1305 el orgullo, la avaricia, la herejía, la idolatría y la sodomía pusieron seriamente el peligro su continuidad.

Escandalizado, el papa ordena una investigación. En los primeros interrogatorios niegan a Cristo y los sacramentos, adoran ídolos, absuelven a los hermanos, se entregan a prácticas obscenas, enriquecen la orden sin importarles los medios y se reúnen por la noche en secreto. Hay que destacar que estas confesiones fueron arrancadas bajo tortura, por lo que su autenticidad no está demostrada.

Finalmente, el 18 de marzo de 1314, se les condena a ser quemados en una isla del Sena, situada entre los jardines del  rey  y la iglesia de los hermanos ermitaños de san Agustín. El fracaso de las cruzadas, la desaparición de los Estados latinos de Tierra Santa y el abandono de la Francia de Felipe el Hermoso y del Papa acabaron con la actividad de los templarios.

Actualmente existen numerosos grupos que se reclaman herederos del Temple, pero eso no significa que tal filiación exista. La mayoría de ellas se dedican a realizar actividades sin ánimo de lucro. Es el caso de la Somect (Soberana Orden Militar Española de los Caballeros Templarios), la segunda más grande de España. Para formar parte de ellas se celebra una ceremonia de iniciación al estilo de la medieval, con una espada y vestidos con un manto y una venera. Pero han cambiado la defensa del Santo Sepulcro por la labor social en tiempos de crisis.

Vía| Somect

Image| Somect

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