Cultura y Sociedad, Historia 


¿Quiénes eran los cinco de Cambridge? (I)

Bajo este nombre se esconde un grupo de espías que, por su posición dentro de la sociedad y las instituciones británicas, fue durante décadas uno de los valores más importantes del servicio secreto soviético en territorio enemigo. Reclutados durante la década de los 30 del siglo pasado en el Trinity College de la Universidad de Cambridge, su carrera profesional les permitió tener acceso a información valiosísima, que acabó de un modo u otro en manos soviéticas. Sus actividades se extendieron durante varias décadas, en esta serie repasaremos su actividad.

Miembros del soviético NKVD, precursor de KGB, se ocupaban de reclutar en países occidentales a personas de ideas marxistas. Lógicamente, jóvenes de buenas universidades y bien relacionados alcanzarían en su vida puestos de mayor relevancia y por lo tanto la información que fueran capaces de filtrar sería de mayor valor. En el caso que nos ocupa este patrón funcionó a la perfección y seguramente mucho mejor de lo esperado. El quinteto estaba formado por Anthony Blunt, Guy Burguess, Donald McLean,  Harold Phillby, más conocido como “Kim” Philby y John Cairncross.

Blunt, un joven aristócrata experto en arte, llegó a ser conservador de la colección de pintura real y asesor de la reina de Inglaterra. Formó parte del MI5, parte del servicio secreto británico, y gracias a ello tuvo acceso a información confidencial, como la relativa al desciframiento de códigos alemanes en la Segunda

Guerra Mundial, que no dudó en compartir con Moscú. Finalmente fue descubierto y a cambio de contar lo que sabía le fue permitido seguir viviendo bajo inmunidad. Burguess, hombre carismático, trabajó en la BBC y antes de la Segunda Guerra Mundial fue colaborador de Neville Chamberlain, Primer Ministro, por lo que tuvo acceso a información crucial en torno a los movimientos y posicionamientos previos al conflicto. Más tarde acabaría formando parte de los servicios secretos británicos, en concreto el MI6, lo que muestra de nuevo el acierto en su captación. Terminó sus días en Rusia, refugiado.

McLean ingresó en el Ministerio de Asuntos Exteriores y desde sus destinos diplomáticos en Francia o Estados Unidos actuó como agente doble. Cuestiones como la creación de la OTAN fueron tratadas con un topo ruso en los más altos niveles. Cuando se acercaba su descubrimiento como agente doble huyó a Rusia.

Cairncross fue también agente de inteligencia británico y agente doble, pero su pertenencia al quinteto fue una conjetura hasta que en el año 1990 un desertor del KGB lo confirmó como tal. En cualquier caso, su relación con el resto de los miembros del grupo no fue muy estrecha.

El más famoso e importante de los cinco, Kim Philby, bien merece un capítulo aparte debido a su importancia e impacto en el servicio secreto británico. No en vano Philby es conocido como “El espía perfecto” o “El espía del siglo”.

 

En colaboración con QAH| Curistoria

Más información| Al servicio de Su Majestad (Cien años de espionaje británico) de Gordon Thomas, MI6 de Eric Frattini, The Education Forum

Imagen| BBC, Espionage Information

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