Historia 


¿Quién fue el mayor fraticida de la Historia?

Corría el año 1402, el imponente Imperio Otomano había derrotado a todos sus enemigos en los Balcanes, se había hecho fuerte en Anatolia y asediaba desde hacía 9 años a la agotada Constantinopla, habiendo detenido la última gran cruzada desde Hungría.

Su fuerza parecía imparable. Pero no lo era. Tamerlán, rey de un vasto imperio desde Mesopotamia hasta el Himalaya le atacó por este, y derrotó a Beyazid I en la batalla de Ankara capturando al mismo sultán otomano.

Los tres hijos del sultán Beyzazid, tan pronto como su padre fue capturado por el poderoso señor de Asia, reunieron sus apoyos y sus tropas, dividiendo el Imperio de su padre en tres zonas y comenzando una guerra civil, dando paso al “Interregno del Imperio Otomano”. Tamerlán, contento con la situación de su vecino, no permitió a Beyazid regresar, y el sultán acabó suicidándose.

Esta guerra civil casi lleva al colapso al imperio, reinstaurando un orden y un único monarca tan solo 10 años después de comenzar. Finalmente, Mehmet se impuso ante sus hermanos, y se coronó sultán indiscutible.

Imperio Otomano

Imperio Otomano

El nieto de Mehmet accedió al trono de un modo muy casual, pues era el hermano segundón del heredero fallecido y tan solo tenía un hermano bebé. Como su legitimidad era más que dudosa, con su ascensión al trono mató a su hermano pequeño y a la madre de la criatura e impuso una nueva ley. Para evitar problemas sucesorios (o para que nadie cuestionase su propia legitimidad), promulgó una ley que obligaba a todo heredero al trono del Imperio a matar a todos sus hermanos. Como, según la ley coránica, un heredero del profeta no puede derramar la sangre de otro heredero del profeta (lo que un servidor interpreta como que no se pueden matar entre ellos) los otomanos se lo tomaban al pie de la letra y mataban sin derramar sangre. (Supongo que Mahoma debió ser más preciso).

Por el bien del estado, aquel de mis hijos que Alá le ofrezca el sultanado deberá según la ley enviar a sus hermanos a la muerte” recoge el decreto imperial de Mehmet II. Así pues, los sultanes otomanos a partir de entonces debieron cumplir con la sagrada tarea de asesinar a todos su hermanos.

La Jaula, dependencias del harén donde permanecían los familiares del sultán.

La Jaula, dependencias del harén donde permanecían los familiares del sultán.

En 150 años, murieron unos 80 miembros de la familia Osmalí.

El mayor fraticida de la historia fue uno de ellos, Mehmet III, mató (sin derramar sangre, no vaya a contradecir a Mahoma) a 26 personas, 19 hermanos y 7 mujeres embarazadas, concubinas de su padre, cuando accedió al trono. A los hombres se les estrangulaba con una pieza de seda y a las mujeres se las tiraba al mar Bósforo.

El hijo de este mayor fraticida de la historia, Ahmet I, tenía un único hermano, Mustafá, y además, éste tenía algo de retraso mental, se querían mucho. Ahmet no pudo matar a su único hermano, así pues, decidió acabar con esta práctica instaurando una mucho peor: la Jaula de Oro. Metió a su hermano retrasado mental en una sala de palacio, donde recibía los cuidados oportunos. Algo que suena muy entrañable, lo malo es que se dilató en el tiempo y se perpetuó para las siguientes generaciones. Los siguientes sultanes adoptaron este nuevo método de encerrar a los hermanos y demás pretendientes al trono en una sala cerrada sin contacto con el exterior. Lo gracioso fue que este Mustafá, el hermano retrasado de Ahmet, llegó a ocupar el trono durante un año. Los cortesanos lo cambiaron por su sobrino Orhan, y devolvieron a Mustafá a la Jaula, donde, seguramente, era más feliz.

Ibrahim I, Sultán loco por haber sido sacado de la Jaula donde vivió desde nacer sin contacto exterior

Ibrahim I, el Sultán loco por haber sido sacado de la Jaula donde vivió desde nacer sin contacto exterior

Vivir en la Jaula hacía que muchos de ellos fuesen mentalmente inestables, o perdiesen rápidamente la razón. Es el caso de Ibrahim el Loco, al llegar casualmente a sultán, hizo buscar a la mujer más gorda del imperio para traerla a su harén (tenía obsesión por la obesidad) y le dio una provincia. En un ataque de ira, después de que unos piratas venecianos capturasen a unos importantes peregrinos musulmanes que iban a La Meca, ordenó matar a todos los cristianos del Imperio, orden que fue detenida por sus ministros. En otra ocasión, en una rabieta, lanzó a su hijo de muy niño a la piscina, se salvó porque un criado lo recogió .

Esta tradición llegó al que fue el último sultán turco: Mehmet VI, quien asumió el trono en 1918 y había pasado sus 56 años en la Jaula.

 

Vía| Marriott, John Arthur. The Eastern Question (Clarendon Press, 1917), 96. Goodwin, Jasón. Los señores del horizonte. Alianza Editorial, Madrid, 2004.

Más Información| Singh, Nagendra Kr (2000). International encyclopaedia of Islamic dynasties. Anmol Publications PVT. pp. 423–424. ISBN 81-261-0403-1. Lucienne Thys-Senocak, Ottoman Women Builders. Aldershot: Ashgate, 2006. Page 24

Imagen| Imperio Otomano, Jaula de Oro, Ibrahim I, el Sultán Loco

En QAH| Los jenízaros: guardia pretoriana del Sultán

 

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