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¿Quién es el propietario de la vivienda que fuera conyugal? (I)

Atribución-vivienda-familiar-en-divorcios

¿Qué ocurre con la vivienda conyugal después de la separación?

Con la separación o con el divorcio se produce la disolución de la sociedad de gananciales -en derecho común, y siempre y cuando no se hubieran pactado capitulaciones matrimoniales de separación de bienes-, el siguiente paso debe consistir en efectuar los trámites para la consiguiente liquidación de dicha sociedad.

El primer paso de todos es la realización del inventario que se fundamenta en la elaboración de un listado con los bienes del activo de dicha sociedad, así como de las deudas o pasivo que la conforman. Aunque los arts. 1346 y ss. del Código Civil (en adelante, CC) establecen los criterios para considerar un bien privativo o ganancial, la cruda realidad es que determinar si un bien pertenece o no a la sociedad de gananciales, a ambos cónyuges en pro indiviso o a uno solo de los cónyuges, es tarea que no siempre resulta sencilla.

La situación que se torna en controvertida, inclusive compleja, cuando el bien en cuestión a inventariar es la vivienda que fuera conyugal, siendo la intención plasmada en esta serie de artículos la de reflejar cuáles son los pronunciamientos mayoritarios -puesto que es habitual en derecho de familia la existencia de pronunciamientos contradictorios- de la jurisprudencia menor (Primera Instancia y Audiencias Provinciales) en aquellos supuestos más controvertidos en los que se discute la titularidad de la vivienda conyugal; reforzando o corroborando dicho criterio preponderante con algunas menciones a sentencias relevantes de nuestro Alto Tribunal (Tribunal Supremo). Veamos los distintos supuestos:

I. Adquisición de inmuebles antes de constituirse la sociedad de gananciales:

Dentro de este supuesto podemos encontrar tres situaciones distintas: que se haya abonado la totalidad del inmueble por uno solo de los cónyuges [(I.a)], por ambos cónyuges [(I.b)] y adquisición plazos por uno o ambos cónyuges anteriormente al matrimonio terminándose de abonar el precio vigente o constante la sociedad de gananciales [(I.c)].

I.a) Adquisición del inmueble antes del inicio de la sociedad de gananciales habiéndose abonado la totalidad del precio anteriormente al matrimonio por uno solo de los cónyuges.

En este supuesto, tanto si el bien inmueble se escritura (es decir, se recoge en una escritura pública de compraventa y se inscribe en el Registro de la Propiedad) anteriormente al inicio de la sociedad de gananciales como si el otorgamiento es posterior y el bien adquirido lo fue en documento privado (STS de 17 de abril de 2002), prevalece el carácter privativo del bien adquirido. Respecto al segundo supuesto hemos de advertirles que aún operando la presunción de veracidad de los asientos del Registro (art. 38, párrafo primero, de la Ley Hipotecaria; en adelante, LH). Esta presunción  no es más que una praesumptio iuris  tantum susceptible de ser desvirtuada mediante prueba en contrario, acreditando para ello que el pago del inmueble se produjo en su integridad antes del inicio de la sociedad de gananciales; en tal caso quedaría por ende desvirtuada dicha presunción y, mediante pronunciamiento judicial, se otorgaría validez a la realidad jurídica extra registral.

Más Información| Fuentes: Comentarios al Código civil, coord. R. Bercovitz Rodríguez Cano, Ed. Aranzadi, Cizur Menor, 2013 (4ª edic.); Regímenes económicos matrimoniales, Constitución, funcionamiento, disolución y liquidación, Antonio Javier Pérez Martín, Ed. Lex Nova, tomo V vol.1, 2009.

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