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¿Qué tipo de sociedad aplico a mi start-up? (I)

¿Que tipo de sociedad aplico a mi start-up?

¿Que tipo de sociedad aplico a mi start-up?

A día de hoy tenemos la fortuna de estar ante una época dorada para los emprendedores, cada día más personas se atreven a crear su propia empresa; es por ello que voy a intentar dar una serie de consejos para ayudar a aquellos que puedan tener dudas sobre como constituir su sociedad.

En primer lugar nos plantearemos que tipo de estructura debemos crear si somos una empresa de nueva creación. No sería sorprendente que, gracias a nuestras expectativas, decidamos lanzarnos a una sociedad limitada, pero es posible que no sea la mejor opción, ya que el coste no es precisamente bajo.

Una de las primeras dudas que asaltan al emprendedor es como proteger su futuro patrimonio, puesto que quiere evitar el poder absoluto del 1911 del CC (aquel que dice que se responderá a las deudas con los bienes presentes y futuros), y en el caso de personas casadas el artículo 6 del código de comercio. Afortunadamente hace dos años se creó la ley 14/2013 de apoyo a los emprendedores y su internacionalización; en esta ley a partir del artículo 7 nos explica un nuevo tipo de sociedad mercantil conocido como “Emprendedores de Responsabilidad Limitada”. Este tipo de sociedad es el destinado a aquellos que quieren crear una empresa, estructurarla a través de una sociedad mercantil pero que no quieren arriesgar todo su patrimonio.

En este tipo de empresa se permite que el emprendedor salve la rigidez del 1911CC y 6 del código de comercio dándole la oportunidad de dejar al margen de sus deudas con el acreedor su lugar de vivienda habitual. Para que se pueda dar este beneficio el emprendedor deberá:

  1. Inscribirse en el registro mercantil como Emprendedor de Responsabilidad Limitada (ERL).
  2. Inscribir la finca no sujeta en el registro
  3. Dar publicidad suficiente a su nueva empresa, presentándola con las siglas ERL.
  4. La vivienda no podrá valer más de 300.000€, cifra a la que se aplicará un coeficiente del 1.5% si se encuentra en una población de más de 1.000.000 de habitantes.

También es muy importante indicar que esta protección no es absoluta, puesto que dejará de tener efectos si:

El emprendedor no presenta las cuentas anuales siete meses tras el cierre del ejercicio.

-Si actúa con negligencia grave o con fraude, siempre y cuando quede acreditado por sentencia judicial condenatoria o que sea declarado culpable en concurso.

No tiene efecto ante las deudas de derecho público, pero para que se realice el embargo tendrá que haber transcurrido mínimo un año desde la primera diligencia de embargo hasta la ejecución material.

Respecto a los gastos registrales vienen fijados por ley y son de 40 euros para la inscripción en el registro mercantil y 24 para el registro de la propiedad.

Como podemos observar afortunadamente existen sociedades que no son de alto coste que pueden proteger al emprendedor, pero cada caso tiene sus particularidades y no por ello debemos encerrarnos en una sin estudiar las otras posibilidades.

 

Vía| Noticias jurídicas

Imagen| Ser autónomo

En QAH| ¿Qué es la segunda oportunidad del emprendedor?

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