Economía y Empresa 


¿Qué son los fondos buitre?

Escuchar hablar de los fondos buitre nos lleva inevitablemente a pensar en Argentina, y no es para menos: el país parece estar jugándose su estabilidad financiera debido a estos instrumentos de inversión alternativa. Pero, ¿de qué hablamos exactamente? ¿y por qué ese nombre?

Los fondos buitre, también conocidos como fondos “de riesgo”, “oportunistas” o “de inversión libre”, tienen como principal objetivo la compra de deuda de economías o empresas próximas a la quiebra a muy bajo precio -muy inferior a su verdadero valor-, para pasado un tiempo proceder a cobrar su valor total, además de los intereses.

Los fondos buitre, en el punto de mira.

Los fondos buitre, en el punto de mira.

Es decir, los fondos buitre se nutren de la especulación que se hace posible gracias a la delicada situación de los países o empresas a las que compran, y de ahí parecen sacar algunos su nombre: al igual que estas aves carroñeras se alimentan únicamente de animales muertos, éstos fondos acechan a las economías más débiles.

En inglés se les conoce como “holdouts“, lo que nos da más información acerca de cómo funcionan estos fondos. “Hold out” significa “resistir”, “mantenerse fuerte”, y esto es precisamente a lo que se dedican los acreedores -los que hacen uso de estos fondos- hasta que consiguen cobrar el 100% del verdadero valor de lo que han comprado: aguantan rechazando las reestructuraciones de la deuda que ofrecen los deudores, incapaces de hacer frente a los pagos dados sus problemas de liquidez. Hasta que éstos les ofrecen ese 100%, normalmente tras haber llevado el caso ante un Juez.

Así, entramos en un círculo vicioso en el que los impagos dan lugar a nuevas reestructuraciones de la deuda, que es precisamente lo que esta ocurriendo en Argentina.

En 2001 Argentina entró en suspensión de pagos y sufrió el mayor default de su historia, lo que le llevó a una reestructuración de la deuda en los años 2005 y 2010 que concluyó con el 93% de sus acreedores aceptando una reducción del 65% de la deuda. ¿Que ocurre con el 7% restante? Esos son los que llamamos “holdouts”, que como ya hemos dicho antes, se dedican a rechazar las reestructuraciones de la deuda, pues sólo aceptarán cobrar el 100%.

El conflicto entre el Gobierno argentino y estos acreedores ha llegado hasta los Tribunales, y el Juez federal estadounidense Thomas Griesa ha instado a las partes a negociar una solución, aunque sin mucho éxito hasta el momento. Se mantiene la expectación acerca de lo que decidirá el Juez si estas negociaciones fallan definitivamente, pero él ya ha declarado que “las obligaciones de Argentina no se han extinguido” y que tendrá que cumplir con ellas de cara a todos los acreedores, incluidos aquellos que aceptaron la reestructuración en su momento.

La evolución del conflicto se sigue de cerca desde todas las capitales financieras del mundo, y es que la decisión que tome el Juez puede llevar a Argentina a una situación de gran inestabilidad económica y descubrir en todo el mundo inquietudes acerca del poder del que algunos instrumentos financieros dotan a los acreedores.

Los fondos buitre ya tuvieron éxito en Perú años atrás cuando el país entró en suspensión de pagos y trató de renegociar con sus acreedores los términos de la deuda, con resultados similares a los de Argentina. El Gobierno de Perú fue, de la misma manera, llevado a los Tribunales, y allí incluso se le embargó el dinero que reservaba para el pago de los demás acreedores: Perú tuvo que pagar a los fondos buitre por el 100%.

Vía|El FinancieroABC, El País

Imagen|Periodista Digital

 

 

RELACIONADOS