Economía y Empresa 


¿Qué son las externalidades? ¿Cómo las regulamos?

¿Qué es una externalidad? Que no os confunda la complejidad que parece tener este importante fenómeno económico. Es realmente muy sencillo y más cotidiano de lo que semejante tecnicismo podría hacernos intuir. Una externalidad es un efecto, positivo o negativo, que genera una determinada actividad económica y que afecta al consumo o la producción de otro agente totalmente ajeno a la actividad económica emisora de la externalidad.

Quizás os habéis quedado algo aturdidos por semejante definición propia de un tomo de la RAE. ¡Vamos a simplificarla! La mejor manera de acercarnos a las externalidades es mediante ejemplos:

Las externalidades pueden dividir-se en dos combinaciones:

  1. Pueden ser sobre el consumo o la producción de un agente o empresa
  2. Pueden generar un efecto positivo o negativo sobre un agente o empresa

Vamos a dar un par de ejemplos:

Imaginaos un río en la localización geográfica donde más os plazca. Imaginaos ahora dos empresas, una que se encuentra en la parte alta del río y otra en la parte baja. La empresa que se encuentra en la parte alta es la empresa M que produce metal y que si vierte en la cristalina agua del río los residuos generados por la producción de metal puede ahorrarse una buena cantidad. Debajo de la empresa M se encuentra la empresa P que se dedica a la cría de pescado, es decir, una piscifactoría de toda la vida. ¿Cuál es la máxima microeconómica que tienen ambos directores ejecutivos de ambas empresas en mente? Exacto, seguro que lo has acertado maximizar beneficios. Puesto que la consigna microeconómica es maximizar márgenes lo que hará la empresa M es verter todos los residuos en el río de forma que se ahorre el coste de deshacerse de ellos ecológicamente, más abajo del ahora contaminado río se encuentra la empresa M que verá afectada su producción ya que al reducirse la calidad del agua el coste de criar a cada pez se verá incrementado.

Lo que acabamos de ver es el ejemplo paradigmático de externalidad negativa en producción una de las que más problemas genera en una economía. Toca preguntarse, como es lógico, si esta situación es justa. ¿Crees que es justa? ¿Debe poder la empresa M contaminar impunemente las cristalinas aguas de nuestro río imaginario y P aguantarlo sin decir ni “mu”? ¡Lógicamente no!

Lo que se debe conseguir es que la empresa M internalice el coste de contaminar, ya que en la actual situación a M le da absolutamente igual verter 5kg de residuos o 5.000.000kg siempre y cuando minimice su coste de producción. Hemos de conseguir que M entienda que su contaminación genera un coste social. ¿Lo conseguimos charlando con el CEO de la compañía y convenciéndolo de la importancia de la pureza de nuestro río? Idea utópica y aunque muchos CEO’s puedan llegar a tener la misma sensibilidad ecológica que el propio Al Gore no es una estrategia infalible, luego ¿Cómo lo haremos? Cambiando las palabras por economía.

Hay 2 grandes métodos microeconómicos para conseguir la internalización de los costes generados por una externalidad. El primero, podríamos proponer a ambas empresas que se fusionaran de forma que la empresa que genera la contaminación es la misma que recibe sus nefastas consecuencias a nivel productivo y por lo tanto debería introducir en su función de costes el impacto de la contaminación. El segundo, estableciendo una tasa por cada unidad de contaminación emitida a la empresa M. Dicha tasa debería ser equivalente al coste extra que le genera la contaminación de M a P de forma que M incorpore en su función de costes el “daño” que está generando a P.

Vía| Microeconomia Intermedia (Hal R. Varian)

Imagen| Fábrica contamina (I), Fábrica contamina (II)

RELACIONADOS