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¿Qué son las cooperativas de crédito?

De acuerdo con el artículo 1 de la Ley 13/1989, de 26 de mayo, podemos definir a las cooperativas de crédito como aquellas sociedades constituidas conforme a dicha ley, cuyo objeto social es el ejercicio de las actividades propias de las entidades de crédito, siendo el número de sus socios ilimitado, y alcanzando la responsabilidad de los mismos por las deudas sociales sólo el valor de sus aportaciones.

Es igualmente importante destacar que cuando el objeto principal de las mismas consista en la prestación de servicios financieros en el medio rural podrán utilizar la expresión Caja Rural (conjuntamente o por separado) de la denominación Cooperativa de Crédito.

En cuanto a las operaciones que las Cooperativas de Crédito pueden realizar se incluyen toda clase de operaciones activas, pasivas y de servicios permitidas a otras Entidades de Crédito, con atención preferente a las necesidades financieras de sus socios. En cualquier caso, el conjunto de las operaciones activas con terceros de una Cooperativa de Crédito no podrá alcanzar el 50% de los recursos totales de la entidad.

Según su ámbito de actuación, las Cooperativas de Crédito pueden clasificarse en dos grandes grupos:

 

  1. Cajas Rurales o Cooperativas de Crédito Agrícola. Se caracterizan por su naturaleza rural, pudiendo actuar de manera local, comarcal o provincial. Están motivadas por cooperativas del campo  así como por sociedades agrarias. Su objetivo fundamental es financiar la agricultura, la ganadería, el sector forestal así como todas aquellas actividades que mejoren las condiciones de la vida rural. Hoy en día el negocio rural va perdiendo peso a favor de otros segmentos como consumo, hipotecario, inmobiliario…
  2. Cooperativas de Crédito no agrarias. Se caracterizan por su naturaleza industrial y urbana. Tienen su origen en asociaciones y cooperativas gremiales y profesionales. El ejemplo por excelencia son las cajas de ingenieros.
Generalmente el peso de las cooperativas de crédito ha sido menor representando un 4.1% del sistema bancario. Si bien es cierto que este peso recae sobre el conjunto de las cajas rurales, algunas ya integradas en un proceso SIP con otras cajas de ahorro. Estas entidades se caracterizan por desarrollar una banca tradicional que se observa debido al alto peso que tienen la actividad crediticia y la captación de los depósitos. Esto ha originado que no se hayan visto tan afectadas por la crisis de deuda soberana aunque sí por otros factores.
De hecho el proceso de reestructuración que actualmente azota al sector financiero ha llegado también a las cooperativas de crédito, a pesar de que en muchas ocasiones compiten a distinto nivel que los bancos y cajas de ahorro. En concreto desde 2010 los procesos de fusión / adquisición / SIP se han acelerado de un modo vertiginoso. En Enero de 2012 había registradas en la UNACC 80 cooperativas de crédito, en Abril 2012 el número era 48, lo que supone una reducción del 40%.

Imagen| ruralvíaGoogle 

 

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