Economía y Empresa, Finanzas 


¿Qué son la inflación y el IPC?

Hoy en día, escuchamos hablar constantemente de datos referidos al IPC, de cómo afecta a las variables macroeconómicas, de si la inflación ha subido o se ha estancado, cómo nos afecta al consumo, etc… Así que no está de más repasar este par de conceptos fundamentales, empezaremos explicando lo que es la inflación.

La inflación no es más que el aumento generalizado de los precios de los bienes y servicios con relación a una moneda y siempre refiriéndonos a un periodo determinado de tiempo. En otras palabras, la inflación pone de manifiesto la capacidad adquisitiva que hemos perdido con el paso del tiempo (si hace un año con 1000€ compraba 20 unidades, y ahora con esos 1000€ solo compro 18 unidades). Otra forma de ver el fenómeno de la inflación es preguntándome cuánto tengo que gastar de más para seguir manteniendo mi nivel de compra con respecto a otro período de tiempo. En resumen, la inflación se asocia con la devaluación de  mi dinero en comparación con otro período de tiempo.

En España, aunque tenemos otros, el medidor de inflación más usado es el IPC. El Índice de Precios al Cosumo siempre referido a un perído de tiempo es una variable estadística elaborada por el INE (Instituto Nacional de Estadística), y nos ofrece una visión más estandarizada de la inflación. Su elaboración consiste en comprar una cesta de productos lo más homogénea posible todos los años y ver cuánto ha subido o bajado el precio de esa cesta a lo largo del tiempo (entendiéndose una cesta de la compra simbólica, donde también entran desde coches a cortes de pelo). La idea es que la cesta sea representativa y comparable, tanto entre distintos años como entre distintos países.

Digamos pues que la inflación es el fenómeno, y el IPC es el indicador de cómo varía este fenómeno.

En cuanto a las críticas del IPC como buen representante de la inflación, cabe citar:

1.- Existen ciertos problemas para mantener una cesta de la compra estable durante un largo período de años, siendo compleja la sustitución de unos productos por otros para seguir logrando que sea representativa del comportamiento de compra de los ciudadanos.

2.- No tiene en cuenta la economía sumergida.

3.- No tiene en cuenta la calidad de los productos.

4.- No incorpora el precio de los inmuebles.

Pese a todo, es el indicador de referencia, se usa desde para tener una idea de cómo se ha encarecido o no el costo de la vida, hasta para fijar salarios en función de cómo varíe el IPC, pasando por su utilidad para calcular el tipo de interés real (que afecta a todas las operaciones financieras).

Para hacernos una idea, actualmente todos los países de la Unión Europea se han comprometido a tener un IPC anual por debajo del 3%, ya que la inflación genera incertidumbre sobre cuánto podré comprar con mi moneda mañana. Igualmente un país puede tener crecimiento con un IPC en torno al 30% anual, como en muchos países sudamericanos.

Ejemplo curioso  de las hiperinflaciones, es la sufrida en Alemania a causa de la Segunda Guerra Mundial, donde por culpa de imprimir tanto dinero tan rápido para financiar la guerra, el valor de la moneda cayó hasta el punto en el cual había que ir a comprar una barra de pan con una carretilla llena de monedas, o hasta el extremo de que los alemanes el día que cobraban el salario se lo gastaban en minutos en comida, ya que al día siguiente su dinero valdría la mitad.

Vía| Wikipedia

En QAH| ¿Qué es la deflación?, ¿Qué es el relajamiento monetario?

Imagen| Iberorusa

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