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¿Qué son la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera públicas? (I): Principios rectores y conceptos fundamentales.

¿Qué son la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera públicas? (I): Principios rectores y conceptos fundamentales.

El pasado 1 de mayo de 2012 entró en vigor, al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, la nueva Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, que desarrolla el art. 135 de la Constitución Española. Lo más comentado de la ley durante su tramitación parlamentaria ha sido la posibilidad de que las Administraciones Públicas incumplidoras de sus objetivos puedan ser intervenidas por el Estado pero, ¿en qué consiste esta nueva regulación normativa?

La ley nace como consecuencia del mandato surgido en la reforma constuticional de septiembre de 2011. El Preámbulo de la misma expresa como objetivo garantizar la sostenibilidad financiera de todas las Administraciones Públicas, fortalecer la confianza en la estabilidad de la economía española y reforzar el compromiso de España con la Unión Europea en materia de estabilidad presupuestaria. Dos son, pues, los conceptos fundamentales sobre los que se asienta esta ley, aplicable a todas las Administraciones Públicas y a sus entes instrumentales: la estabilidad presupuestaria, relacionada con el déficit público; y la sostenibilidad financiera, relacionada con la deuda pública. Se trata de principios rectores de la política fiscal tendente hacia la convergencia europea, acompañados por otros cinco: la plurianualidad, la transparencia, la eficacia y eficiencia en la asignación de los recursos públicos, la responsabilidad y la lealtad institucional.

Este marco fundamental se define e instrumenta en exigencias concretas de déficit y deuda públicos que deben alcanzar a todas las actuaciones de contenido económico. La estabilidad presupuestaria implica que todas las Administraciones Públicas deben presentar equilibrio o superávit estructural (neto de medidas excepcionales o temporales) o, dicho de otro modo, se prohíbe incurrir en déficit, de modo que los gastos no deben superar nunca a los ingresos. La sostenibilidad financiera se define como la capacidad para financiar compromisos de gasto presentes y futuros dentro de los límites de deuda y déficit. Tiene su reflejo en la exigencia de un volumen de deuda pública, para el conjunto de las Administraciones Públicas, no superior al 60% del Producto Interior Bruto en términos nominales. Este porcentaje global se reparte entre el Estado (44%), las Comunidades Autónomas (13% en conjunto y cada una de ellas) y las Corporaciones Locales (3%).

El seguimiento del cumplimiento de los objetivos (fijados por el Estado cada año para todas las Administraciones Públicas) se realiza periódicamente mediante informes elaborados por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (MINHAP) y la remisión de información económico-financiera por los sujetos implicados.  Las reglas generales se exceptúan, tan sólo para el Estado y las Comunidades Autónomas, en determinados supuestos (acompañándose siempre de un plan de reequilibrio) que habrán de ser apreciados por la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados: catástrofes naturales, recesión económica grave o situaciones de emergencia extraordinaria.

En el siguiente artículo de esta serie profundizaremos sobre las medidas preventivas y paliativas ante incumplimientos en los objetivos de déficit y deuda públicos.

Vía| Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera

Más información| Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas

Imagen| Estabilidad presupuestaria

En QAH | ¿Qué son la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera públicas? (II): Medidas ante el incumplimiento

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