Salud y Deporte 


¿Qué es el dolor muscular tardío?

El dolor muscular tardío, comúnmente conocido como agujetas, es el dolor que suele aparecer en las regiones musculares que se han visto implicadas ante un esfuerzo, tras la finalización de un ejercicio intenso o continuado al que no se está acostumbrado, o después de un periodo prolongado de inactividad física. Normalmente, estas molestias dolorosas alcanzan su máxima intensidad entre las 24 y las 72 horas posteriores a la finalización del ejercicio físico. A pesar de que aún hoy se desconozca el mecanismo principal que desencadena su aparición, existen diversas teorías acerca del mecanismo de producción de las agujetas.

Tradicionalmente se decía que la producción de lactato estaba relacionada con la aparición del dolor muscular tardío. La teoría de los cristales de lactato se basaba en la formación de cristales como consecuencia de esfuerzos de alta intensidad. Se llegó a sugerir que el lactato producido durante un ejercicio intenso queda acumulado en los músculos, donde llega a cristalizarse en las horas posteriores (López Calbet, 2000). De esta forma, se pensaba que los cristales se clavaban en el interior del músculo al presionar la zona o contraer el músculo, lo que provocaba un incremento del dolor. Sin embargo, ante la falta de evidencias científicas, hoy día se descarta que las agujetas se deban a la formación de cristales de ácido láctico.

En el caso de una sentadilla libre, durante la fase de subida se produciría la contracción muscular concéntrica, mientras que en la de bajada tendría lugar la contracción excéntrica

En una sentadilla, durante la fase de subida se produciría la contracción muscular concéntrica, mientras que en la de bajada tendría lugar la contracción excéntrica

En la actualidad, numerosos estudios sugieren que las actividades en las que prevalecen las contracciones excéntricas favorecen la aparición de las agujetas (McArdle et al., 1986; citados por López Miñarro, 2002). Así, como señala López Calbet (2000:3), durante la carrera a pie se producen más agujetas que durante el pedaleo en una bicicleta, por lo que una persona no entrenada tendrá muchas más agujetas después de una hora de carrera continua, que después de una hora de pedaleo. Mientras que en la carrera las contracciones musculares son alternativamente concéntricas y excéntricas, durante el pedaleo las contracciones son fundamentalmente concéntricas. Parece ser que las contracciones musculares excéntricas generan tensiones muy elevadas en el músculo, lo que en una persona poco o nada entrenada se traduce en la ruptura de estructuras musculares debido a la repetición de un mismo ejercicio (López Calbet, 2000; López Miñarro, 2002).

Asimismo, el ejercicio excéntrico, como consecuencia de las microlesiones musculares, provoca una reacción inflamatoria que suele aparecer a partir de las 24 horas y que se desarrolla durante los dos días siguientes. Dicha reacción inflamatoria se produce ante la falta de adaptación del músculo a la intensidad del ejercicio. No obstante, tal y como manifiesta López Calbet (2000), las agujetas no responden a un único factor. Según este autor, las agujetas se producen fundamentalmente debido a un nivel de solicitación mecánica que supera la resistencia mecánica de las estructuras musculares, provocando así la ruptura de éstas y liberando sustancias al espacio extracelular que atraen a las células inflamatorias, cuya función consiste en amplificar la lesión e iniciar el proceso de recuperación.

En resumen, existe una clara evidencia científica de que las agujetas nada tienen que ver con el ácido láctico y que, por lo tanto, éste no es el verdadero responsable de su aparición. En cambio, la realización de ejercicios y/o actividades donde predominen las contracciones musculares excéntricas parecen causar la ruptura de estructuras musculares que producen una reacción inflamatoria, provocando molestias dolorosas en los días posteriores  y siendo el principal responsable de la aparición del dolor muscular tardío.

¿Qué consecuencias tienen las agujetas?

Según López Calbet (2000), algunas de las consecuencias de las agujetas son:

  • Tumefacción muscular y rigidez.
  • Pérdida de rango de movimiento articular.
  • Disminución considerable de fuerza.
  • Merma del rendimiento en ejercicios de resistencia aeróbica.
  • Resíntesis muscular más lenta en el músculo afectado.
  • Perjudica la economía de carrera y la eficiencia en el pedaleo.
  • Aumento del metabolismo basal.
  • Aumento de la respuesta lactatémica al ejercicio (Gleeson et al., 1998).

Vía| Calbet, J. A., (2000). El dolor muscular tardío (“las agujetas”). Departamento de Educación Física. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Más información| López Miñarro, P. A. (2002). Mitos y falsas creencias en la práctica deportiva. Madrid: Inde.

En QAH| Agujetas: el peaje de practicar ejercicio

Imagen| Sentadilla

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