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¿Qué se puede esperar cuando se está esperando?

 

Aunque es el título de un libro para futuros padres durante el embarazo, también es una frase aplicable a la sociedad en general.

¿Qué se puede esperar cuando se está esperando?

¿Qué se puede esperar cuando se está esperando?

El mundo se divide entre personas que esperan y personas que actúan. Unas esperan al trabajo perfecto, a la pareja de su vida, o a la suerte mientras permanecen en casa; las otras se preparan y no dicen no a ningún empleo pensando que el idóneo está cerca, no creen en la pareja eterna sino en disfrutar al máximo del amor y nunca esperan a la suerte, sino que salen a buscarla diariamente y regresan creyendo haberla encontrado. Se espera al autobús o a que te sirvan en un restaurante, pero no debemos esperar en nuestras vidas.

Por eso me otorgo la licencia de cambiar la frase y decir ¿qué se puede lograr cuando lo único que se hace es esperar?

Es comprensible que cada uno tenga una forma de enfrentarse al mundo y es respetable cualquier opción de vida, pero ¿son lícitos los lamentos posteriores?.

Muchos esperan a que pase esta crisis para hacer realidad su sueño: independizarse, montar un negocio. Sin embargo, hay otros que viven en una transición constante donde desconocen por qué tardan tanto en vislumbrar la luz al final del túnel.

¿Y si no se debe esperar más?,  ¿y si hay que actuar?, ¿y si la única forma de ver resplandor en la oscuridad es abriendo nosotros mismos la ventana? Primero porque puede que nadie se acerque hasta ella para abrírnosla y segundo porque por muy pequeña que resulte esa acción, implica movimiento de cuerpo y de alma y si va unida a un poco de optimismo y algo de autoestima, puede que pronto aquel túnel en penumbras llegue a convertirse en una próspera claridad.

No es fácil ser emprendedor cuando te rodea la necesidad, no obstante, es admirable la gente que, mientras no llega su momento, se dedica a estudiar idiomas, se marcha a trabajar al extranjero, se culturiza leyendo un buen libro, o se forma en algo que no sabe si ejercerá. No hablo de hacer por hacer, hablo de reinventarse, de re-descubrirse como lo que realmente quieres ser el resto de tu vida y que cuando seamos viejecitos, dentro de mucho tiempo, podamos mirarnos al espejo y decirnos: por lo menos lo intenté con todas mis fuerzas.

 

 

Imagen| Esperando el tren

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