Derecho Mercantil, Jurídico 


¿Qué se entiende por fusión apalancada?

¿Qué se entiende por fusión apalancada?

¿Qué se entiende por fusión apalancada?

Se entiende por tal aquella en virtud de la cual una sociedad existente o creada al efecto (“sociedad vehículo”, “holding company”, “venture capital company” o “newco”) se endeuda para adquirir el control de otra.

Después, la adquirente pasa a absorber a la controlada (“sociedad objetivo” o “target company”) dando lugar así a una fusión hacia delante o “forward lbo”, o bien es absorbida por ella, produciéndose la fusión inversa o “reverse lbo”.

Las ventajas que presenta la fusión apalancada frente a la adquisición ordinaria son múltiples: a) el apalancamiento permite con una inversión reducida tomar el control de una empresa de gran dimensión; b) la compañía capital riesgo o “private equity” incrementa muy notablemente los beneficios que obtiene del capital invertido; c) las entidades financiadoras de la compra apalancada consiguen garantizar el cobro de la deuda con los activos de la empresa comprada; d) la confusión de patrimonios permite que el pago de la deuda se haga directamente con la tesorería generada por la empresa, sin tener que pasar por los requisitos y los costes fiscales del reparto de dividendos al comprador; e) la compañía comprada asume el coste financiero, pero rebaja significativamente su carga fiscal, al deducir como gasto los intereses satisfechos por los préstamos y la amortización del fondo de comercio que con la fusión se pone de manifiesto.

La finalidad del régimen especial de neutralidad fiscal es permitir que las empresas se adapten a las exigencias del mercado común, aumenten su productividad y refuercen su posición de competitividad en el plano internacional, por lo cual es admisible cualquier operación de este tipo realizada en este marco y con las garantías exigidas.

Ahora bien, en el caso de que los fines fiscales fueran los preponderantes, podría concluirse que la fusión apalancada se ha efectuado «principalmente con fines de fraude o evasión fiscal», entendida esta expresión, no como equivalente a fraude fiscal, sino asociada al principio general del Derecho recogido en el art 7.2 del Código civil referente a la prohibición del abuso del derecho y su ejercicio antisocial.

Así, nuestros tribunales, de acuerdo con la jurisprudencia comunitaria, efectúan una valoración global de las circunstancias anteriores, coetáneas y posteriores a tal fusión. Examinan cuáles son los objetivos perseguidos por la operación, considerando que la simplificación administrativa y el ahorro de costes no son suficientes, al resultar inherentes a toda operación de fusión por absorción, en la medida en que esta última implica, por definición, una simplificación de la estructura del grupo.

Tampoco consideran razón económica válida la exigencia de llevar a término la fusión, en virtud de las obligaciones contractuales asumidas, al considerar que más que un motivo económico válido es una consecuencia obligada de la fórmula utilizada para adquirir la sociedad objeto de la transacción efectuada.

Asimismo, consideran que el objetivo de la operación diseñada es preponderantemente fiscal en el caso de que la mercantil absorbente, STS, Sala 3ª, 12-11-2012 , «no desarrollaba ninguna actividad ni poseía ningún bien, salvo las acciones de la sociedad absorbida, de tal forma que lo que surge tras la fusión no es algo distinto de lo que ya existía», «con posterioridad a la fusión, la entidad absorbente […] estaba participada por los mismos socios que poseían el capital de la entidad absorbida y, prácticamente, con el mismo personal y los mismos medios que con anterioridad a la fusión tenía la absorbida, incluso se cambia la denominación social de la sociedad absorbente por la de la sociedad absorbida», no pudiendo apreciarse así que se buscara «conseguir una mayor eficiencia en la gestión o funcionamiento de la actividad desarrollada».

En tales casos, de conformidad con el 110.2 TR LI. Sociedades de 5/03/2004, no se aplicará el Régimen especial de las fusiones, cuando la operación realizada tenga como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal. En particular, el régimen no se aplicará cuando la operación no se efectúe por motivos económicos válidos, tales como la reestructuración o la racionalización de las actividades de las entidades que participan en la operación, sino con la mera finalidad de conseguir una ventaja fiscal.  A estos efectos, los interesados podrán formular consultas a la Administración tributaria sobre la aplicación y cumplimiento de este requisito en operaciones concretas, cuya contestación tendrá carácter vinculante para la aplicación de este régimen especial en éste y cualesquiera otros tributos.

Vía| El Notario

Imagen|  Fusión apalancada

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