Salud y Deporte 


¿Qué quieren saber los adolescentes sobre sexualidad? (II)

Los adolescentes no sólo quieren información sobre terrorismo sexual (métodos anticonceptivos, embarazos no deseados, VIH-SIDA), quieren comprender cómo funciona su sexualidad, cómo responder ante los estímulos sexuales, cómo controlarlos, conocer las consecuencias positivas de la relación sexual, porque de las negativas ya muchos padres y maestros se han encargado de decírselas.

No basta con advertirles que se cuiden,  es indispensable enseñarles cómo hacerlo: no es suficiente darles un preservativo, hay que enseñarles a utilizarlo, dónde guardarlo, chequear si tiene lubricante o si esta vencido, cómo y cuándo ponérselo. Cuando un condón se rompe es generalmente por el uso incorrecto del mismo. 

sexualidad-en-adolescencia-300x199También desean saber si es normal su cuerpo y los cambios que se dan en ellos a nivel fisiológico y psicológico, si la masturbación es buena o mala, cómo y cuándo debe ser la primera vez, sobre la virginidad, los límites sexuales, lo socialmente aprobado y lo rechazado, la homosexualidad, los mitos y los errores de concepto; si será un buen amante, si sabrá tratar y estimular a su pareja en forma adecuada.

Los padres temen no saber cómo afrontar o resolver las dudas de sus hijos adolescentes.  Un padre, antes de hablar de sexualidad con sus hijos, deberá aprender a superar los mitos y falsas creencias sobre sexualidad y asumirla sin prejuicios, sin temores, sin vergüenza, como un proceso natural e inherente al ser humano. No necesariamente tienen que ser expertos en el tema pero informarse sobre la materia les será de gran ayuda.
La empatía y la comunicación con retorno son fundamentales para que se genere confianza y naturalidad en la conversación.  Las decisiones en torno a la vida sexual de los adolescentes serán tomadas por ellos pero mientras más información posean, las decisiones serán más acertadas y retrasaran el inicio de la actividad sexual.

La educación sexual es un derecho, nuestra obligación como padres es proporcionarles herramientas para asumir en el futuro, una vida sexual sana, placentera y responsable.

Haciendo un paralelo con J.M. Serrat en su canción “Señora”: “Póngase usted un vestido viejo y de reojo en el espejo haga marcha atrás señora, recuerde antes de maldecirme que tuvo usted la carne firme y un beso en la piel…señora”, los padres deberían mirarse de reojo en el espejo, recordar el tipo de información sexual que recibieron en sus casas y decidir si desean lo mismo para sus hijos o no.  Seguramente la decisión será un “no” rotundo.

 

Imagen| Cuida tu salud con Diane

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