Salud y Deporte 


¿Qué quieren saber los adolescentes sobre sexualidad? (I): Introducción

La sociedad, a través de las normas de comportamiento sexual aceptado o rechazado, los valores familiares y las amistades, son las que marcan las pautas de lo que debe ser la conducta sexual. En base a ello los adolescentes toman pequeñas decisiones que pueden traer grandes consecuencias.

Proporcionarles herramientas que los ayuden a tomar estas decisiones con información integral es una forma de darles el apoyo que necesitan. La información relacionada con su conducta sexual es lo que más les interesa a los adolescentes, para ello deberían tener una comunicación franca y abierta con sus padres sobre temas sexuales; el problema es que si los padres nunca hablaron con sus hijos sobre sexualidad, difícilmente tendrán la confianza para hacerlo en la adolescencia.

Padre e hijoMuchos padres intentan hablar de sexualidad con sus hijos en esta etapa; lo hacen como una obligación, se sientan incómodos al lado y les dicen: “ha llegado el momento de hablar”; el rechazo del adolescente ante esta “novedad” será evidente. En caso de que no se levante y se quede paralizado por la sorpresa, ambos padres o uno de ellos, que será del mismo sexo del adolescente en cuestión, le hablará, si es mujer, de lo doloroso de la primera relación, de la menstruación, del embarazo no deseado, y de infecciones terribles que puede llegar a tener, añadiendo las amenazas típicas: “si sales embarazada te vas de la casa” o “espero que no te aparezcas con tu domingo siete”. Si el adolescente es varón, los temas serán: infecciones de transmisión sexual, estudios y  vida truncada por un embarazo no deseado y amenazas: “tendrás que dejar de estudiar para trabajar y mantener a tu nueva familia, ¡tú verás cómo haces!”.

No conversarán jamás de los temas que a los adolescentes les interesan sobre sexualidad: las presiones de grupo, la comunicación asertiva, el respeto, el cuidado de sí mismo y  de su pareja, de lo placentero de las relaciones sexuales, de la importancia del amor y del afecto hacia la pareja, ni de los límites sexuales.  Los padres piensan que hablar de estos temas es como darles permiso para iniciarse en la vida sexual.

Las dudas continuarán y asumirán en forma errónea su propia sexualidad; ellos sabrán que la sexualidad es placentera aunque sus padres no lo mencionen; aclararán las dudas con sus pares, en Internet o tratando de  “interpretar” las películas porno, fuentes poco confiables que generarán aún más desinformación.

En la próxima entrega seguiremos analizando lo que ellos quieren saber sobre sexualidad y qué pueden hacer los padres al respecto.

 

Imagen| Clarin

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