Historia 


¿Qué pasó en Filipinas después de la marcha de los españoles?

Tras tres siglos de dominio, en 1898 las islas Filipinas se sacudieron la soberanía española con ayuda de Estados Unidos. Después de proclamarse la Primera República Filipina, el archipiélago asiático comenzó a ver como las injerencias estadounidenses les iban recortando poder y les devolvían a una idéntica o peor situación de sumisión a otro estado en la que sólo habían cambiado de dueños.

El imperio colonial español había extendido sus redes hasta el continente asiático, ocupando a partir de 1565 las que conocieron como islas Filipinas en honor al rey Felipe II. Estas islas, controladas desde el virreinato de Nueva España, aportaban especias, porcelana, marfil y telas, productos que cargaba la ruta del Galeón de Manila dos veces al año hacia Acapulco y de allí a España.

Con el siglo XIX y el auge de los nacionalismos, en Filipinas surge un movimiento de liberación llamado Katipunan que fomenta una lucha frontal contra los españoles. En una cruenta y breve guerra los filipinos, ayudados por Estados Unidos, logran que en diciembre del año 1898 España ceda sus derechos  de soberanía en virtud del Tratado de París por el que las intercambia por veinte millones de dólares. En Filipinas se proclama la Primera República, una Constitución y se forma un gobierno nacional con Emilio Aguinaldo. Todo sigue el cauce de la independencia.

Sin embargo desde un primer momento Estados Unidos ha puesto sus ojos en estos territorios, la fuente de recursos que supone, el posible mercado de consumidores y su posición geoestratégica. Por entonces el presidente americano McKinley decide cambiar la línea de actuación y conducirla al colonialismo comercial que les reporte más beneficios. Los Estados Unidos de América han terminado de ocupar todo el territorio continental y toman una línea expansionista a ambos lados del océano desde el momento en que deciden ocupar Hawai. Cuba y Filipinas son el paso siguiente.

Cuando acaba la guerra con España y las tropas norteamericanas no se van, crece la tensión presente en todo el territorio. El disparo de un soldado estadounidense a un filipino por atravesar tierra americana es el punto que marca el estallido de la guerra. Este hecho será manipulado frente a la opinión pública de Estados Unidos como un ataque de grupos rebeldes a la capital, Manila. Desde ese momento se generará un discurso colonialista, xenófobo y prepotente para justificar la legitimidad de la ocupación.

filipino_casualties_on_the_first_day_of_war

Bajas filipinas en los primeros días de guerra

Durante dos años se desarrolla una guerra en la que los filipinos sufren continuas derrotas por su escasa capacidad bélica y de infraestructura. En 1902 se da por finalizada la contienda, ya que se producen los últimos ataques de la guerrilla y Filipinas queda en manos de Estados Unidos. Se crean unas instituciones controladas por el gobierno de Washington D.C., se depura el ejército y se instaura el inglés y las compañías comerciales americanas para mover el comercio y el control de los precios. Es muy llamativa la imposición del inglés incluso entre la clase sacerdotal para evitar cualquier identificación con el pasado.

La guerra no termina con la tensión. A lo largo de los años amplios grupos de la sociedad filipina, rebeldes al régimen americano, hispanohablantes herederos de la burguesía filipina, se manifiestan en contra y emprenden diversas acciones. Esto es aplastado por Estados Unidos con la eliminación física de todos los habitantes rebeldes, traducido en un genocidio de más de un millón de personas a lo largo de los primeros años. La misma impunidad con la que se produce el saqueo comercial sirve para cometer asesinatos, quema de iglesias y sepulcros, violaciones y torturas a discreción, ocultadas a la opinión pública occidental. La guerra de independencia sólo les había servido para cambiar del dominio español al cruel yugo americano.

No será hasta 1946 cuando Filipinas logre la independencia política, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Después de varias décadas de ocupación la historia de Filipinas quedará marcada por estos episodios, una historia tan fascinante como desconocida en el mundo occidental.

En colaboración con QAH | El Bigote Obsceno

Vía|Fuente: ELIZALDE, M. D., Filipinas, un país entre dos imperios, Bellaterra, 2011, Madrid.

Más información| La guerra filipino-estadounidense (1899-1902). Un laboratorio de ensayo para el naciente imperialismo estadounidense, Dario Martini

Imágenes| Manila en guerra, Víctimas filipinas

RELACIONADOS