Jurídico 


Que no te engañen en las rebajas

Aunque este año ya han podido verse rebajas en algunos establecimientos de cara a las compras navideñas, ha sido el 7 de enero cuando el gran furor por los descuentos se ha sentido. En ocasiones los consumidores ven mermados sus derechos en este período de rebajas, por ejemplo no pudiendo pagar con la tarjeta de crédito, o por ejemplo, en determinadas tiendas la ropa que se ofrece es de años anteriores o con taras sin indicarse tales circunstancias y ofreciéndose como productos en rebajas. Pero, ¿cuáles son los derechos que asisten a los consumidores en las rebajas?, y, ¿cuál es la regulación de las mismas?

Los tipos de ventas se regulan en la Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio, la cual establece entre otras clases de ventas, la venta en rebajas. Con anterioridad al 2012 los períodos de rebajas eran dos al año, una al inicio del período invernal y otra en el estival; sin embargo, tras la publicación del Real Decreto 20/2012, de 13 de julio, las ventas en rebajas podrán aplicarse en aquel período que sea de mayor interés comercial según cada comerciante, y su duración podrá decidirse libremente (deberá informarse públicamente del período exacto de rebajas). Es por esto que, los consumidores estamos bombardeados con períodos de rebajas durante todo el año con el fin de aumentar el consumismo. Además, cada comerciante puede decidir libremente el horario y los días de apertura, medidas que han sido criticadas debido al efecto perjudicial que tiene sobre los pequeños comerciantes en relación con las grandes superficies y compañías. Sin embargo, la liberalización de los períodos en qué ofrecer rebajas puede considerarse como positiva hacia el consumidor al incrementar la competitividad entre comerciantes para ofrecer menores precios durante todo el año.

Por venta en rebajas hemos de entender cuando los artículos objeto de la misma se ofertan, en el mismo establecimiento en el que se ejerce habitualmente la actividad comercial, a un precio inferior al fijado antes de dicha venta, no pudiendo admitirse como rebaja aquellos casos en que los precios experimentan anteriormente una subida sobre su “precio normal” para luego volver a éste en las rebajas, o la venta de productos de menor calidad para venderlos a un precio inferior, siendo estas prácticas ilegales. Además, los productos rebajados han de haber estado incluidos en los ofertados por el establecimiento anteriormente.[1] Así se permite que se vendan en rebajas productos que estén fuera de catálogo y que incluso lleven años acumulados. La etiqueta ha de indicar claramente el precio antes de las rebajas y el precio rebajado para que el consumidor esté en todo momento informado. Además, la reducción del precio no puede suponer una reducción en la calidad o en las prestaciones accesorias del bien o servicio; es por ello, que los productos defectuosos no pueden venderse como bien rebajado dentro de este período de venta en rebajas, ni se pueden considerar las ventas en liquidación o de saldos, o las ventas en tiendas “outlet” como ventas en rebajas.[2]

En otros ámbitos en los que se plantean dudas, por ejemplo, los comercios no pueden negarse al pago con tarjeta de crédito si durante el resto del año lo aceptan; o, por ejemplo, si se ha adquirido un producto ante de las rebajas que se devuelve o cambia durante éstas, la devolución ha de hacerse por el precio de adquisición, y no por el rebajado. En cuanto a las políticas de devoluciones y cambios el establecimiento ha de seguir las establecidas de forma genérica para todo el año, ya que aunque un producto se adquiera en rebajas el comerciante no podrá negarse a su cambio o devolución con las mismas condiciones. Sin embargo, si hablamos de los arreglos de prendas, los comercios no están obligados a realizarlos aun cuando fuera del período de rebajas los realicen incluso de forma gratuita, es decir, el establecimiento es libre para modificar la política de arreglos durante el período de rebajas. Igualmente, no podrá anunciarse la venta en rebajas si ésta no afecta al menos a la mitad de los productos del establecimiento, y en caso de que no sean la totalidad de los productos ofertados los que están rebajados deberá indicarse claramente cuáles son los que tienen una rebaja sobre el precio original y cuáles no, misma distinción que deberá hacerse en caso de que existan ventas de saldos o liquidación.

Por todo esto, aun cuando nos encontremos ante un “chollo” no podemos dejar de cuidar nuestros derechos y conocerlos.

[1] En la legislación anterior se exigía que el producto hubiese estado a la venta durante al menos un plazo de un mes en la oferta habitual de ventas.

[2] La Ley de Ordenación del Comercio Minorista recoge en su articulado los distintos tipos de ventas: venta en rebajas, venta de promoción, venta de saldos, ventas en liquidación y ventas con obsequio o prima.

 

Vía| Ley 7/1996FACUAOCUEl economista, consumoresponde, elpais

Imagen| Comerciantes

En QAH| Las rebajas en internet¿conoces en qué consisten las promociones de ventas?

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