Coaching Profesional, Coaching y Desarrollo Personal 


Que no te cueste darlas, ¡Gracias!

 

Aprendamos a decirlo

Estaba pensando qué escribir para mi primer artículo sobre Coaching en mis colaboraciones con QueaprendemosHoy.com, y se me acaba de encender la luz; ¡qué mejor motivo para comenzar que hablar del “Agradecimiento”!

¿Creemos que damos las gracias lo suficiente?, ¿nos da vergüenza expresar gratitud?, ¿es algo utópico o lo tenemos arrinconado tras nuestros egos?

El hecho de expresar agradecimiento a otras personas sobre acontecimientos que te hagan sentir mejor, no es otra cosa que demostrar una gratitud por algo que resulta evidentemente beneficioso para ti. ¿Y que hay de malo en expresar sentimientos? Nada; simplemente experimentas la sensación de que hay algo que te hace mejorar; una ayuda, una respuesta, una señal, un gesto… y en ese mismo instante, es normal sentir la necesidad de contarlo, de escribirlo… de agradecerlo.

Creedme cuando digo que es muy enriquecedor dar las gracias; seamos leales a nuestros valores y agradezcamos sinceramente lo que nos hace sentir bien, es más, el que recibe ese agradecimiento notará una increíble sensación de bienestar y seguro que esboza una “sonrisa

Es posible que para ciertos personajes que se encumbran en los altares de nuestra sociedad, dar las gracias sea un efecto disuasorio o ridículo, ya que puede parecer o suponer un acto de inferioridad o de falta de liderazgo; es justo todo lo contrario. El buen líder, sabe adoptar la humildad y sintonía necesarias para reconocer y entender que el agradecimiento es parte de nuestro día a día ya que nuestra vida se convierte minuto a minuto en un continuo aprendizaje, pasemos por donde pasemos o hagamos lo que hagamos estamos aprendiendo. Si damos las gracias creceremos como personas y si van acompañadas de una sonrisa; la sensación de sentirte mejor aumentará.

La bondad y la humildad de las personas no se escriben en un papel o en etiquetas que nos pegan en la frente; el que agradece no espera nada a cambio, lo hace desde su corazón.

Todos alguna vez hemos necesitado ayuda, y aunque más tarde o temprano nos damos cuenta de la labor de quienes estuvieron ahí en peores o delicados momentos, un agradecimiento, aunque sea tardío, reflejará nuestra grandeza del saber reconocerlo.

O simplemente personas que te acompañan en tu vivir diario y que hacen que sonrías, que disfrutes, que sueñes despierto, que te emociones, que te sientas bien, que goces…

Haremos hoy un ejercicio; date el gustazo de decirle a quien te hace sentir así: Gracias. Sonríe y no esperes nada a cambio; crecerás, te sentirás genial. Una vez acabado el ejercicio piensa que habrás dado un paso más en tu vida. ¡No dudes en repetirlo cuantas veces te dé la gana!

El agradecimiento es la memoria del corazón Lao-tsé (570-490 a.C.). Filósofo taoista

 

En colaboración con QAH| Teoría Del Vaso Lleno

Más información| About Motivación

Imagen| Gracias

RELACIONADOS