Economía y Empresa, Marketing 


¿Qué me sugiere el olor de este producto? (II)

Tras conocer en el artículo en el que tratamos de acercarnos al desconocido, marketing olfativo, es importante plantearse la aplicación de esta innovadora técnica desde la visión empresarial, ¿qué pasos debo seguir si quiero implantarlo en mi empresa?, ¿es realmente útil?

Para dar respuesta, aunque no existen unos pasos establecidos, sí que es relevante plantearse uno mismo cual es el verdadero objetivo de recurrir a un olor como variable de marketing. En primer lugar, debemos saber si lo que estamos buscando es que nuestra empresa tenga un olor genérico que evoque una sensación concreta o por otro lado, si lo que estamos buscando, son aromas únicos con los que configurar la identidad de la marca y diferenciarse de la competencia.

Ya son muchas las tiendas o establecimientos que recurren al marketing olfativo

Ya son muchas las tiendas o establecimientos que recurren al marketing olfativo

¿Qué olor es el más adecuado para mi empresa o punto de venta? Bien, hay tres conceptos que sí bien no son los únicos si son los que más van a ayudarnos a decidirnos;

Cultura Organizativa: Es necesario que la fragancia que vamos a escoger guarde relación con los valores y visión de la empresa. Si en nuestro decálogo de buenas prácticas se refleja nuestro interés por la tranquilidad como protagonista en el proceso de compra, no es recomendable decidirse por un olor fuerte o agresivo. El olor elegido nos servirá para hacer más fuertes nuestros mensajes al consumidor.

Tipo de producto: Nuestro olor debe hacer referencia al producto que ofrecemos. Por ejemplo en una tienda de menaje del hogar (toallas, sábanas y demás menaje) debemos tener en cuenta un olor que nos evoque higiene, frescura y limpieza.

Cliente: Por último, y más importante, considera al segmento de clientes de tu empresa (jóvenes, bebes, adultos, aficionados a la gastronomía, deportistas, clase alta…).

Una vez decididos a dar el paso, son muchas las empresas que en España nos pueden ayudar. Ofreciéndonos no solo el conocido dispensador de fragancia, sino que infinidad de otros productos para muchos desconocidos.

La fragancia puede venir en el propio merchandising (velas, jabones, incienso, regalos). El packaging es otra opción, las bolsas corporativas e incluso el papel de regalo con el que envolvemos nuestros productos, pueden incorporar mediante distintas técnicas el aroma que queremos que los clientes identifiquen con la marca.

Como se observa las posibilidades son amplias, pero cada vez más comunes, gracias a que esta nueva ciencia consistente en utilizar aromas específicos en un entorno de negocio con el fin de suscitar las emociones, influye sobre los comportamientos del consumidor y el ánimo de los empleados.

 

Vía| Aromarketing

Información| Marketing olfativo ¿Qué es?

Imagen| Airaroma

En QAH| ¿Qué me sugiere el olor de este producto?

 

 

 

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