Neurociencia 


¿Qué le viene bien a mi cerebro?

Afortunadamente en los últimos años, además del creciente interés por cuidar nuestra salud y nuestro cuerpo, tratando de tener un peso apropiado, realizando ejercicio, teniendo una alimentación sana y saludable, durmiendo las horas adecuadas para encontrarnos con energía, y otros muchos hábitos de vida; también está aumentando mucho, especialmente en la población adulta, la preocupación y el interés por cuidar nuestro cerebro.

Es muy común que me formulen la pregunta “¿qué le viene bien a mi cerebro, qué puedo hacer para mantenerlo sano?”, evidentemente detrás de esta preocupación está el fenómeno incuestionable de la gran prevalencia en nuestros días de las enfermedades neurodegenerativas, que a todos nos asustan de forma incontrolable.Aprender, lo mejor para el cerebro

Pues sí, dentro de lo que está a nuestro alcance (no podemos obviar factores que se escapan de nuestras posibilidades, como la carga genética), podemos hacer cosas para mantener nuestro cerebro saludable. Al margen de los aspectos anteriormente mencionados que nos ayudaban a nuestra salud física y que igualmente benefician a nuestro cerebro (no podemos olvidar que forma parte de nuestro cuerpo), hay otra fundamental que yo siempre menciono. APRENDER.  Para nuestro cerebro no hay nada mejor que aprender cosas nuevas.

Conocer una ciudad, hablar con gente nueva, aprender un idioma, cocinar una receta innovadora, empezar a practicar un deporte por primera vez, comenzar a tocar un instrumento musical, y todas aquellas cosas que supongan enfrentarnos a información nueva, son especialmente estimulantes y beneficiosas para nuestro cerebro.

Detrás de este hecho se encuentra el fenómeno de las redes de conexiones neuronales y de la plasticidad cerebral. A diferencia de lo que se ha pensado tradicionalmente, la capacidad de establecer nuevas conexiones cerebrales no está reñida a la infancia ni a la adolescencia, durante toda nuestra vida el cerebro se modifica y se adapta a los cambios. En función de la estimulación que reciba, determinadas conexiones cerebrales se debilitan y mueren y otras se fortalecen e incluso surgen algunas nuevas. Y no hay mejor manera de fomentar esos cambios que aprendiendo.

Por tanto, si estás pensando cómo puedes ayudar a tu cerebro a mantenerse activo, tratando de postergar ese fenómeno inevitable que es el paso de los años y lo que ello supone para nuestra salud cerebral, guarda esta idea “No tengas pereza ni miedo y ¡Aprende cosas nuevas!”.

Imagen| Cerebro aprendiendo

Más información| Cuida tu cerebro

RELACIONADOS