Coaching y Desarrollo Personal, Educación 


¿Qué influencia ejerzo? Familia, crianza y desarrollo socioemocional

Hoy en día todos somos conscientes de la enorme influencia que la familia ejerce en el desarrollo y la educación. En el entorno familiar, los niño/as, aprenden lenguaje, normas, valores, modelos de comportamiento, aprenden sobre sus gustos… Pero no podemos olvidar un aspecto de gran relevancia: la importancia del entorno familiar en los aspectos del desarrollo socioafectivo, que influye en las bases de su desarrollo personal (aprenden a cerca de manejo y resolución de conflictos, habilidades sociales y adaptativas, conductas prosociales y regulación emocional) (Cuervo, 2009).

Son múltiples tanto los factores que afectan al desarrollo de niños y niñas, como las distintas dimensiones sobre las que la familia ejerce influencia. Por ello, es importante identificar los estilos y pautas de crianza que se dan durante el desarrollo socioafectivo de los menores, además de los factores de riesgo y protección que actúan sobre ellos. Según Solís-Camara et al. (2007, en Cuervo, 2009) la crianza sería la manera en que los padres (y en general la estructura familiar) orientan, mediante sus acciones, el desarrollo del niño/a y le transmite un conjunto de valores y normas que facilitan su incorporación al grupo social, en el acto de dar respuesta a las necesidades cotidianas.

Por ello habría estilos parentales relacionales asociados con el clima, las costumbres y hábitos de crianza que destacan como positivos para el desarrollo socioafectivo y para regular el comportamiento de sus hijos/as (Oliva, Parra y Arranz, 2008; Henao, Ramírez y Ramírez, 2007):

  • El apoyo: los niños/as necesitan sentirse apoyados en sus proyectos, en sus ideas, sintiéndose útiles y competentes, y no recibir constantes negativas.
  • La expresión de afecto: debemos procurar no sólo decir, sino demostrar cariño y afecto a los niños/as, prestándoles atención, pasando tiempo con ellos/as y dar muestras de afecto físico como besos o abrazos, evitando que esto se reduzca a regalos u objetos materiales.
  • La sensibilidad y atención hacia las necesidades de su hijo/a: atender no sólo sus necesidades de alimentación o higiene, sino también a sus necesidades emocionales, comprendiendo y acompañándoles en cómo se sientan.
  • La comunicación y los mensajes: tenemos que darles explicaciones sobre las cosas que ocurren en sus vidas, no dejarles al margen, además de preocuparnos en que nos cuenten (y contarles) cómo ha ido el día, sus intereses, preocupaciones, etc.
  • La aceptación de su individualidad: evitar comparaciones, aceptar que cada niño/a es como es, con sus virtudes y sus defectos, y que no tiene que llegar a ser como otro/a.
  • La promoción de la autonomía: animarles a que hagan las cosas por sí mismos, haciéndoles ver que son capaces de cualquier cosa, evitando darles todo hecho, los pensamientos de “no podrá” o las frases como “trae, que lo hago yo”.
  • Los mecanismos de control: atención y cuidado a las normas y restricciones que se imponen, así como a los castigos, pues puede coartarse su libertad e independencia, pudiendo darse comportamientos negativos.
  • Los mensajes: evitar los mensajes negativos en los que se infravaloren las capacidades o habilidades del niño/a, fomentando aquellos positivos en los que se motive al niño/a a crecer, descubrir y aprender.

La importancia de los aspectos ligados al desarrollo psicosocial y afectivo no sólo se encuentran ligados a los primeros años de vida, sino que el desarrollo de estos aspectos durante la infancia influirá significativamente en las oportunidades de aprendizaje y sociales que pueda tener en el futuro (Alonso y Roman, 2005).

Vía| Alonso, J. y Roman, J. (2005). Prácticas educativas familiares y autoestima. Psicothema, 17 (1), 76-82.

Cuervo, A. (2010). Pautas de crianza y desarrollo socioafectivo en la infancia. Diversitas, 6(1), 111-121.

Oliva, A., Parra, A. & Arranz, E. (2008). Estilos relacionales parentales y ajuste del adolescente. Infancia y Aprendizaje, 31 (1), 93-106.

Henao, G., Ramírez, C. & Ramírez, L. (2007). Las prácticas educativas familiares como facilitadoras del proceso de desarrollo en el niño y niña. El Ágora, 7 (2), 233-240.
Imagen| Crianza

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