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¿Qué hacer cuando no aprendes nada en las prácticas externas del Máster de Acceso a la Abogacía?

El inicio de la abogacía siempre ha sido difícil. Si no provienes de una familia dedicada al sector jurídico, más difícil todavía. Un abogado se convierte en un “buen abogado”, principalmente, gracias a la práctica. Adquirir esta habilidad, a veces, es una odisea para los jóvenes abogados.

Con la Ley de Acceso –Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de abogado y procurador de los Tribunales– , el legislador ha intentado que el “joven abogado” salga de la facultad con un cierto bagaje práctico, es decir, preparado para la realidad, preparado para el día a día de la profesión. Para ello, la Ley de Acceso ha establecido un sistema de excelencia con tres pilares básicos:

  1. Realización de un curso formativo específico para adquirir un conjunto de competencias profesionales específicas (Máster de Acceso a la Abogacía).
  2. Desarrollo de un periodo de prácticas externas tuteladas.
  3. Realización de una evaluación de la aptitud profesional previa a la inscripción en el correspondiente colegio profesional (Examen de Acceso a la Abogacía).

Centrándonos en lo que aquí interesa, las prácticas externas, para facilitar la futura incorporación de los jóvenes abogados al mercado laboral tienen, entre otros, los siguientes objetivos:

  • Permitir al alumno enfrentarse a problemas deontológicos profesionales.
  • Posibilitar familiarizarse con el funcionamiento y la problemática de instituciones relacionadas con el ejercicio de las profesiones de abogado y procurador.
  • Permitir conocer la actividad de otros operadores jurídicos, así como de profesionales relacionados con el ejercicio de su profesión.
  • Proporcionar información actualizada sobre el desarrollo de la carrera profesional y las posibles líneas de actividad, así como acerca de los instrumentos para su gestión.
  • En general, desarrollar las competencias y habilidades necesarias para el ejercicio de las profesiones de abogado y procurador de los tribunales.

Sobre el papel, todo perfecto. Pero la realidad, en ocasiones, deja mucho que desear. Cuando a un alumno del Máster de Acceso a la Abogacía le asignan un tutor de prácticas externas son dos, generalmente, las situaciones que se pueden dar, no justas ambas para el alumno. Estas situaciones son las siguientes:

  1. Tutor dispuesto a dedicar tiempo y energía a enseñar y compartir sus conocimientos sobre la profesión.
  2. Tutor no dispuesto a dedicar tiempo y energía a enseñar y compartir sus conocimientos sobre la profesión.

La última situación es una desgracia para el alumno del máster, alumno, por lo general, con inmensas ganas, y necesidad, de aprender y trabajar. Ahora bien, aquí el objeto de este artículo, ¿qué posibilidades tiene el estudiante del Máster de Acceso a la Abogacía ante esta situación?

El alumno tiene dos opciones: una, no hacer nada y, otra, buscar una solución jurídica a su problema. Esta última, la más apropiada, pasa por consultar las normas que regulan las prácticas externas y ver qué posibilidades hay.

Las normas que regulan esta materia son las siguientes:

  • Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales.
  • Real Decreto 775/2011, de 3 de junio, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales.

Una vez analizados los dos textos normativos, interesa, especialmente, el artículo 14 del Real Decreto 775/2011, relativo al contenido de las prácticas externas.

Este artículo, en su apartado tercero, dice así:

“La institución que imparta el curso de formación deberá hacer constar el contenido genérico de las prácticas, los lugares donde se desarrollan, la duración de las mismas, los resultados esperables, las personas, instituciones o entidades que participan en ellas, la existencia o no de un procedimiento de evaluación del resultado, el número de alumnos por tutor o los procedimientos de reclamación o sustitución de tutores. Cuando la entidad que imparta el curso de formación sea una universidad se deberá concretar, además, el colegio profesional con el que haya celebrado un convenio para el cumplimiento del programa de prácticas.”

En conclusión, si eres alumno del Máster de Acceso a la Abogacía y has tenido mala suerte con el tutor que te han asignado para realizar las prácticas externas, debes saber que existen procedimientos de reclamación o sustitución de tutores. La universidad o institución que imparte el Máster de Acceso a la Abogacía debe hacer constar dichos procedimientos en el procedimiento de acreditación de las prácticas externas. Ponte en contacto con la institución competente y comunica tu problema.

Intenta sacar el mayor partido posible a tus prácticas, aprende todo lo que puedas. Si no es posible que no sea por ti.

* Vía| ElAbogadoDeHoy.com
* Más información| Ley 34/2006, de 30 de octubre y Real Decreto 775/2011, de 3 de junio.
* Imagen| Pixabay
* En QAH| QAH colabora con el blog ¿Hay Derecho? con un artículo sobre la Ley de Acceso a la Abogacía

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