Jurídico 


¿Qué hace Hacienda con nuestra declaración de la renta? (II)

¿Qué puede haber pasado?

La AEAT realiza sus actuaciones de control en base a técnicas de análisis de riesgo.

Para ello, toda la información que se conoce de los contribuyentes se gestiona en una aplicación informática, que los clasifica en función de determinados “atributos”. Estos “atributos” pueden  venir determinados por el propio procedimiento y declaración, o ser información adicional proporcionada por terceros que se vuelca a las bases de datos de la AEAT.

Una vez identificados el conjunto de los atributos de un contribuyente, se procede a la selección de aquellos que van a ser objeto de comprobación, mediante la aplicación de determinadas “marcas” a aquellas declaraciones cuyos atributos se encuentran dentro de los parámetros de la selección.

Identificados los colectivos susceptibles de comprobación para cada parámetro, se realiza una nueva selección, con aplicación de criterios más precisos, despreciando y con ello eliminando las “marcas” de aquellas declaraciones que no se consideran interesantes para el control.

Una vez realizado este trabajo de selección, se procede a desarrollar la comprobación de las declaraciones marcadas para ello, iniciando alguno de los procedimientos de comprobación recogidos en la Ley General Tributaria, a saber:

1.      Procedimiento de verificación de datos.

Este procedimiento se va a iniciar cuando la razón de la selección venga por defectos formales o aritméticos en la declaración, cuando no concuerden con los datos aportados por terceros en otras declaraciones tributarias o por el mismo contribuyente, cuando se aprecie una aplicación indebida de la normativa, o cuando se necesite justificar algún dato.

Un ejemplo sencillo de requerimiento para justificar un dato sería la aplicación del mínimo familiar por ascendientes del artículo 59. La administración podría pedir acreditación de que el ascendiente vive efectivamente con el contribuyente.

AgenciaTributaria_thumb[1]2.       Procedimiento de comprobación limitada.

Este procedimiento representa una actuación más “intensa” de la administración tributaria en la comprobación.

Mediante la comprobación limitada se podrán comprobar los hechos, actos, elementos, actividades, explotaciones  y demás circunstancias determinantes de la obligación tributaria.

Para ello, se examinan todos los datos consignados en la declaración y se comparan con los datos y antecedentes en poder de la Administración Tributaria.

Si del resultado de esta comprobación se ponen de manifiesto diferencias que pueden significar la realización del hecho imponible o la existencia de elementos determinantes de la obligación tributaria no declarados o distintos de los declarados por el obligado tributario, se inicia la fase de obtención de datos: se procede a examinar registros y documentos exigidos por la normativa tributaria,  facturas y documentos justificativos de las operaciones.

Para ello se requerirá al contribuyente para qué aporte la documentación necesaria, o a terceros para que suministren información o ratifiquen la que ya está en poder de la administración.

En este procedimiento no se puede requerir a terceros información sobre movimientos financieros, ni al contribuyente la contabilidad mercantil.

Un ejemplo sería el caso de que el contribuyente, persona física, realice actividades económicas y declare pérdidas. La AEAT, posiblemente, deje su declaración en comprobación y le requiera para que aporte los libros de ingresos y gastos.

  1. 3.      El tercero de los procedimientos de comprobación posibles es el Procedimiento de Inspección.

Es el procedimiento más exhaustivo, conlleva una comprobación total de un tributo y periodo, lo que incluye la contabilidad mercantil y las operaciones financieras.

A diferencia de los procedimientos anteriores, que se desarrollan por los órganos de Gestión Tributaria, el procedimiento de inspección se sustancia por órganos de la Inspección Financiera y Tributaria.

No obstante, si a raíz de la información obtenida en un procedimiento de comprobación limitada, se pusiera de manifiesto la necesidad de una comprobación más exhaustiva, propia de un procedimiento de inspección, los órganos de Gestión Tributaria pueden solicitar esta comprobación a la Inspección mediante la inclusión del contribuyente en plan de inspección. En este momento, se finaliza el procedimiento de comprobación por apertura de un procedimiento de inspección, y es la Inspección Financiera y Tributaria la que se hace cargo de la comprobación de dicho contribuyente, para ese impuesto y ejercicio o para todos los que considere que pudiera ser conveniente comprobar.

Del resultado de la aplicación de estos procedimientos se podrá liberar la devolución si la declaración si se considera conforme, emitir una liquidación paralela en caso que la diferencia se ponga de manifiesto en el procedimiento de verificación de datos o comprobación limitada, o levantar un acta si las divergencias son resultado de un procedimiento de inspección.

Visto todo lo anterior, si para el mes de septiembre no se ha recibido el importe de la devolución en nuestra cuenta bancaria, es prudente esperar un requerimiento de información de la Agencia Tributaria o incluso una propuesta de liquidación con cantidad a ingresar o minoración de la cantidad a devolver, según proceda.

En estas circunstancias, solo me cabe decir “¡suerte y que la fuerza os acompañe!”.

Imagen | Agencia Tributaria

En QAH | ¿Qué hace Hacienda con nuestra declaración de la renta? (I)

RELACIONADOS