Historia 


Qué fue la crisis del petróleo de 1973

En octubre de 1973 tropas egipcias y sirias atacaron Israel sin previo aviso aprovechando la fiesta judía del Yom Kippur (Día de la Expiación). Tras varios días de iniciativa árabe, la guerra cambió de rumbo

Tropas egipcias cruzando el Canal de Suez

Tropas egipcias cruzando el Canal de Suez

y en apenas tres semanas las tropas de Israel comandadas por su insigne estratega Moshé Dayán arrollaron al ejército árabe,  atravesando el Canal de Suez y estableciendo su control sobre la península del Sinaí y los Altos del Golán en Siria. En medio del conflicto, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de mayoría árabe, como medida de presión hacia los países occidentales por el apoyo a los hebreos, decidió incrementar los precios del crudo y anunció su intención de utilizar el petróleo como nuevo instrumento en su lucha contra Israel. En principio se produjo una subida en el precio del 160% y dos meses después, los países productores elevaron de nuevo el precio del barril de petróleo, multiplicando por cuatro su valor a principios del mes de octubre. El precio del barril pasó de 1,62 dólares en enero del 1973 a 9,31 dólares en enero del 74, lo que suponía una subida del 475%.

Esta subida produjo un impacto inmediato en las economías desarrolladas dependientes del petróleo. Los costes de producción se dispararon, obligando a las empresas a una reducción de los mismos por medio de la rebaja de salarios y de despidos masivos.

Pero los precios del petróleo no detuvieron su escalada y en junio de 1979 el precio del barril se situó en

Moshé Dayán junto a Ariel Sharon (octubre 1973)

Moshé Dayán junto a Ariel Sharon (octubre 1973)

14,54 dólares. A partir de junio del 79 las desavenencias entre los países productores provocaron que en vez de fijarse un precio único se estableciera una banda de fluctuación que osciló entre los 18 y los 23,5 dólares por barril. Poco tiempo después se aceptó el principio de imposición unilateral de precios que llevó al crudo a fluctuar entre un precio mínimo de 26 dólares en Arabia Saudí, a los 37 dólares fijados por el gobierno de Argelia. El resultado de todas estas maniobras fue demoledor, el precio del barril de petróleo había experimentado un alza brutal, del 1.725% en apenas 7 años.

La Administración norteamericana del Presidente Nixon, en 1971 tuvo que devaluar el dólar, hecho que perjudicó notablemente la competitividad de las industrias europeas y japonesas frente a las norteamericanas.

Mapa de situación

Mapa de situación

Como el crudo se pagaba en dólares, esta devaluación también afectó a los países productores que vieron como su principal, y en la mayoría de casos, única fuente de ingresos iba perdiendo valor real por una medida tomada por un tercer país y que escapaba a su control.

Entonces tomaron la iniciativa de intentar presentar la decisión de subir el precio del petróleo como una reivindicación general de los países del Tercer Mundo, a favor de la plena soberanía sobre sus recursos naturales y como una forma legítima de mejorar esa tasa real de intercambio que, desde su punto de vista, expresaba su situación de desventaja respecto de los países avanzados.

Las repercusiones más negativas fueron para los países del Tercer Mundo. El aumento de su factura energética produjo una disminución notable de las importaciones realizadas por los países desarrollados, que a su vez dio lugar a una apreciable bajada de precios de los productos básicos de exportación de los países menos desarrollados. Esta drástica reducción de ingresos obligó a muchos de estos países a endeudarse. Los llamados petrodólares acabaron alimentando la deuda de muchas naciones no desarrolladas creando una situación de colapso en estas economías.

Respecto a los países desarrollados, el impacto de la crisis fue mayor en Europa Occidental que en Estados Unidos, ya que su dependencia energética era menor que la de los europeos. A partir de entonces, en ambas partes de Atlántico se crearon reservas estratégicas a fin de asegurar en casos de emergencia el abastecimiento durante un tiempo determinado.

Japón plenamente consciente de su dependencia energética y de su fuerte vulnerabilidad exterior, apostó por la eficiencia energética en los automóviles que producía, lo que le permitió dominar el mercado durante los años siguientes.

El incremento de los precios petrolíferos produjo una profunda crisis económica, tanto en los países desarrollados como en los menos avanzados. Sólo la autosuficiencia energética de la URSS le permitió a ésta librarse del impacto de la crisis.

Vía| Walter J. Boyne. Guerra a las dos en punto. Crisis nuclear en la guerra árabe israelí de 1973. Ed. Ariel, 2005.

Más Información| Culla, Joan B. La tierra más disputada: El sionismo, Israel y el conflicto de Palestina. Madrid, Alianza, 2005; Otto Eckstein, The Great Recession (Amsterdam: North-Holland, 1979); Alan S. Blinder, Economic Policy and the Great Stagflation (New York: Academic Press, 1979)

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