Economía y Empresa, Panorama Internacional 


¿Qué está pasando con la impresión 3D?

La fabricación aditiva, más conocida como impresión 3D, es una de las tecnologías con mayor proyección en el ámbito industrial para los próximos años. Las posibilidades ofrecidas por esta modalidad de fabricación ofrecen una flexibilidad que los sistemas tradicionales de producción difícilmente consiguen.

Según los principales expertos en esta materia en un futuro no muy lejano la impresión 3D va a cambiar por completo la forma de fabricar cualquier objeto tanto a nivel casero como en el ámbito industrial. Numerosas publicaciones y libros, como el escrito por Christopher Barnatt, 3D printing: the next industrial revolution, o Fabricated: The new world of 3D Printing de Lipson y Kurman, hacen referencia a estos cambios tanto en la cadena de suministro como en el proceso de producción. Estas previsiones han sido confirmadas por distinguidas consultoras como McKinsey, PWC o BCG que en sus estudios han transmitido que se trata de una tecnología que va a revolucionar la forma de trabajar de las empresas. Además no han sido pocos los apoyos por parte de los gobiernos de diferentes países, que han visto las grandes posibilidades de esta tecnología, donde han invertido parte de sus presupuestos dirigidos a la innovación.

Pero realmente, si todas las previsiones realizadas por los expertos en nuevas tecnologías apuntan hacia un futuro prometedor, ¿Cuál es la razón de la pérdida de confianza por parte de los inversores en las empresas dedicadas a este sector?

 

3DS

Contización 3D Systems

 

SSYS

Cotización Stratasys

En las gráficas de cotización de Stratasys y de 3D Systems, las dos mayores empresas del sector de la fabricación aditiva, se observa una subida vertiginosa desde su salida a bolsa hasta inicio de 2014 y a partir de ese momento un claro descenso del precio de las acciones. Es cierto que al final del primer trimestre de ese año hubo un leve repunte que coincidía con la liberación de una importante patente, pero esto no evitó la caída en picado de los valores, que a día hoy siguen la tendencia.

La bajada del precio por acción, en el caso de Stratasys, es de más del 73% y del 77% en el caso de 3D Systems. Las otras dos empresas dedicadas a la fabricación aditiva que cotizan en el mercado bursátil, Voxeljet y The ExONE Company, también han sufrido descensos similares en sus valores. Las cuatro empresas han encadenado continuos errores de cálculo de demanda, lo que ha provocado que no hayan cumplido objetivos escandalizando a los inversores en los informes trimestrales.

Es innegable que la impresión 3D tiene grandes posibilidades de formar parte de nuestro día a día en un futuro no muy lejano, pero ¿Ha podido pasar esta tecnología por una pequeña burbuja?

Durante los años 2012 y 2013, la impresión casera se comenzó a extender gracias a los kits low cost y con esta expansión se empezó a llamar la atención de los medios de comunicación. Durante esos dos años fueron constantes las noticias sobre las aplicaciones de las impresoras 3D caseras como la fabricación del primer arma de fuego en ABS, la creación de comida, la customización de objetos…hechos que poco o nada tenían que ver con su aplicación en el mercado que realmente buscan las grandes empresas del sector, la industria.

Estas impactantes y novedosas noticias consiguieron emocionar al gran público y a los inversores, lo que provocó una gran subida de cotización de las 4 empresas, en un periodo de tiempo muy corto.

En la industria a día de hoy se ha demostrado que para la gran mayoría de empresas, aun no es el momento de subirse al tren, ya sea por el alto precio de las máquinas, la poca confianza en la tecnología o por la no adecuación a las necesidades. Por otro lado es más que sabido que muchas de las mayores empresas del mundo (GE, Mercedes, SMC, BOEING, AIRBUS…) cuentan con estas máquinas en sus instalaciones, pero en la mayoría de los casos solo es utilizada en el área de prototipado, función que estas máquinas cumplen de una manera muy eficaz, o para dar una imagen de empresa innovadora. Son pocos los casos que la cadencia productiva y los materiales permitan tener una impresora 3D funcionando en linea.

Lo que está claro es que la impresión 3D tiene un largo camino que recorrer y lo tiene que hacer de la mano de la evolución de las empresas industriales, de sus necesidades y capacidades. Ya que parece que la impresión casera va a tener muy difícil su normalización, si no consiguen ponerse a la par de la industria, le ocurrirá lo mismo que a otras tecnologías disruptivas que no supieron adaptarse al momento que vivían.

Imagenes|Yahoo Finance

En QAH| ¿Qué son las impresoras 3D?¿Como funcionan?

 

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