Economía y Empresa, Jurídico 


¿Qué es una zona franca?

Una zona franca es un territorio geográfico debidamente acotado y cerrado en el que se aplica un régimen tributario y aduanero especial. En ellas, se permite la entrada y permanencia de mercancías sin que éstas estén sujetas a derechos de importación (aranceles), gravámenes interiores (IVA e impuestos especiales), ni a medidas de política comercial.

¿Qué implicaciones tiene entonces una zona franca?

Para comprenderlo mejor, tenemos que comparar las características de la zona franca con la situación que se da cuando ésta no existe. Normalmente, el tráfico internacional de mercancías se ve afectado por la presencia de las aduanas, instituciones que desde la antigüedad han regulado y gravado la entrada de mercancías en los países. La forma en que se articula este gravamen es el arancel, que es el nombre que se le da a los impuestos aplicables sobre bienes que son objeto de importación, y, en mucha menor medida, de exportación. Aparte de las obligaciones tributarias, el comercio internacional también se ve afectado por otras medidas de política comercial como los contingentes, que establecen la cantidad máxima de una mercancía que se permite introducir en un país procedente del extranjero, que también se controla a través de las aduanas.

¿Qué es una zona franca?

¿Qué es una zona franca?

Históricamente, el fundamento de la existencia de una tributación especial aduanera y de contingentes suele estar en muchos casos más en el proteccionismo económico que en el afán recaudatorio. Los aranceles inevitablemente hacen que el precio que los compradores nacionales tengan que pagar por los productos importados sea más alto que si no hubiera aranceles, reduciendo así el precio relativo de bienes equivalentes producidos en el país, y aumentando por tanto su demanda. Los contingentes persiguen el mismo objetivo: limitando la entrada de productos extranjeros, la demanda insatisfecha de esos bienes se canalizará hacia fabricantes nacionales.

Sin embargo, la existencia de aranceles y contingentes puede ser, en muchos casos y por varios motivos, perjudiciales para la economía. Una de las razones es que su aplicación puede desincentivar tanto el uso de los puertos como almacén, disminuyendo así sus ingresos,  (puesto que al descargar las mercancías, aunque sea temporalmente y con objeto de continuar su transporte a otro país, se deberán pagar los correspondientes aranceles por la entrada en el territorio nacional), como la instalación de industrias productivas que necesiten importar materias primas para producir y posteriormente exportar los bienes producidos.

Veámoslo con un ejemplo!

Imaginemos una empresa, nacional o extranjera, interesada en instalar una fábrica y producir en un determinado país para posteriormente vender esos productos en el extranjero. Se trata obviamente de una gran noticia, puesto que la construcción de esa fábrica y su posterior funcionamiento crearán puestos de trabajo. Si la empresa debe pagar aranceles por la materia prima que importe, será mucho menos competitiva, por lo que es posible que la fábrica nunca llegue a montarse, y si se hace, será menos competitiva que si no tuviera que pagar aranceles a la importación.

Sin embargo, si se suprimen los aranceles, se está afectando a la política comercial del país, lo cual podría tener efectos perjudiciales. ¿Solución? Una zona franca, un terreno delimitado en el que se suspende la aplicación de los aranceles y contingentes, de manera que si una fábrica se instala en esa zona, no tendrá que pagar aranceles por los materiales que introduzca en el país, por lo que tendrá menores costes y será más competitiva internacionalmente que sus competidores, por lo que tendrá más probabilidades de tener éxito y continuar con su actividad exportadora.

El mismo efecto tiene la suspensión de la aplicación de contingentes, puesto que las empresas instaladas en la zona franca pueden introducir en la misma la cantidad que deseen de mercancías que pueden necesitar como materia prima para su producción, y cuya entrada en el país está limitada a cierta cantidad.

Así, creando una zona franca, se favorece la inversión de las empresas en la zona y la creación de nuevos puestos de trabajo.

 

Imagen| 123RF

Más información| Diario de Sevilla

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