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¿Qué es un recurso de apelación?

Juzgados

El artº 24.1 de la Constitución Española, garantiza la observancia del principio de tutela judicial efectiva. Todo fallo judicial, puede ser calificado por las partes litigantes, por una de ellas  o por ambas, no ajustado a la ley, y poder dar lugar a error, y esta injusticia sirve de justificación para que se ofrezca  a todo justiciable la posibilidad de corregir los posibles errores humanos cometidos por jueces y tribunales.

De esta forma abre vía a una llamada segunda instancia, o doble instancia, que no es más que el examen, estudio y modificación en su caso, por otro órgano superior jerárquicamente.

Significa esto que en toda contienda,  antes de ser declarada impugnable, es susceptible de pasar por dos grados jurisdiccionales. A través del denominado recurso de apelación se abre la segunda instancia.

No toda apelación da lugar a una segunda instancia, sólo las apelaciones frente a sentencias definitivas sobre el fondo  que han agotado la primera instancia. Sólo puede haber segunda instancia una vez concluida la primera, esto es, tras una sentencia definitiva sobre el fondo.

Así, por la apelación, un nuevo tribunal, distinto y superior del primero, y con idéntico poder y conocimiento que éste, adquiere competencia para que se vuelva a conocer de las pretensiones formuladas por las partes litigantes en la demanda y en la contestación.

El tribunal superior tiene plena competencia para revisar todo lo actuado por el juzgador de instancia tanto en lo que afecta a los hechos como a las cuestiones jurídicas, pudiendo comprobar si la resolución recurrida se ajusta o no a las normas procesales y sustantivas que sean aplicables, salvo la prohibición de la “reformatio in peius”. Esto es, la resolución no podrá perjudicar al apelante, salvo que el perjuicio provenga de estimar la impugnación de la resolución de que se trate, formulada por el inicialmente apelado. La apelación es un recurso ordinario, que se limita a lo solicitado por las partes (el “petitum”) una de las partes apela una decisión, el tribunal que revisa el caso no puede perjudicar la situación del apelante y dictar una nueva sentencia que le sea más perjudicial (“reformatio in peius”) Y la imposibilidad de entrar a conocer aquellos extremos consentidos por no impugnados, limitándose el tribunal de apelación a conocer de los puntos disconformes señalados por cada parte: la  contraparte contradice y el tribunal resuelve, reclamándosele a eliminar la decisión del tribunal inferior y que la reemplace por otra de contenido en los términos que el recurrente solicite, “en virtud del recurso de apelación podrá perseguirse con arreglo a los fundamentos de hecho y de derecho, de las pretensiones formuladas ante el tribunal de primera instancia, que  se revoque el auto o sentencia  y que en su lugar, se dicte otro favorable al recurrente, mediante nuevo examen de las actuaciones llevadas a cabo ante aquél tribunal y conforme a prueba que, en los casos previstos en esta ley, se practique ante el tribunal de apelación “ artº 456,1 LEC.

La Ley Orgánica 1/2009 de 3 de noviembre establece un depósito de 50 euros cuando se trata de un recurso de apelación, y se producirá el pago en el momento de la preparación del recurso, mediante el modelo 696, según la Ley 53/2002 de 30 de diciembre de Medidas Fiscales y Administrativas de Orden Social, artº 35. Pero hay discrepancias ya que se exige que el depósito se realice en el momento del escrito de interposición  del recurso,  según la jurisprudencia  (AP Vizcaya 18 enero 2005). Si no, el Secretario Judicial no dará curso al mismo, salvo que la omisión fuere subsanada en un plazo de 10 días artº 30,5,ap.2. Los plazos para recurrir se contarán desde el día siguiente al de la notificación de la resolución que se recurra. Todo recurrente podrá desistir del recurso antes de que sobre él recaiga resolución.

Conocerán de los recursos de apelación: 1º Los Juzgados de Primera Instancia, cuando las resoluciones apelables hayan sido dictadas por los Juzgados de Paz de su partido. 2º Las Audiencias Provinciales, cuando las resoluciones apelables hayan sido dictadas por los Juzgados de Primera Instancia de su circunscripción.

El recurso de apelación se interpondrá ante el tribunal que haya dictado la resolución que se impugne dentro del plazo de veinte días contados desde el día siguiente a la notificación de aquélla y en el plazo de tres días se tendrá por interpuesto.

Para ello, tras interpuesto el recurso de apelación y presentados, en su caso, los escritos de oposición o impugnación, el tribunal que hubiese dictado la resolución apelada ordenará la remisión de los autos al tribunal competente para resolver en apelación previo emplazamiento de las partes por término de 30 días ante la Audiencia Provincial.

Contra la resolución por la que se tenga por interpuesto el recurso de apelación no cabrá recurso alguno y deberá ser dictada dentro de los diez días siguientes a la terminación de la vista, y en caso que no se hubiere celebrado vista, la sentencia se dictará en el plazo de un mes a contar desde el día siguiente a aquel en que se hubieran recibido los autos en el Tribunal competente para la apelación.

 Vía| Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento  Civil.

Imagen| Juzgados

URL: http://queaprendemoshoy.com/?p=25252

Acuaviva Escrito por el jun 28 2012. Archivado bajo Jurídico.





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María José Acuaviva

Acuaviva

Licenciada en Derecho por la Universidad de Sevilla.

Abogada

Redactora de QAH Ver perfil completo

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