Economía y Empresa, Finanzas 


¿Qué es un derivado financiero?

Actualmente, estamos sufriendo una crisis financiera en la cual, inversores y especuladores tratan de cubrirse de riesgos o de obtener grandes beneficios sin realizar un gran desembolso. Algunos han ganado y otros han perdido. En este sentido, los productos derivados han tomado gran importancia. La principal característica de estos activos financieros es que su valor depende del precio de otro activo. Este activo se define previamente y se denomina activo subyacente. Los activos subyacentes utilizados son muy variados, desde materias primas a acciones o tipos de interés.

Un producto derivado es un contrato entre dos partes en el cual se fijan los términos de la compra-venta pero la transacción se realiza en una fecha futura. De esta forma, tanto comprador como vendedor acuerdan el precio a cobrar y pagar obteniendo mayor seguridad en el futuro. Podemos decir, por tanto, que un derivado permite trasladar el riesgo de unos agentes que quieren desprenderse de él a otros que quieren adquirirlo. Cada uno de estos agentes esperará que el mercado cambie de forma diferente y obtener un beneficio de la operación.

Productos derivados y crisis financiera.

En función de donde se negocian, podemos distinguir entre derivados OTC (over the counter) o derivados negociados en mercados organizados. Los primeros se contratan simplemente de forma bilateral, sin la intervención de ninguna institución y son considerados por el G-20 como una de las posibles causas de la actual crisis financiera, debido a su gran riesgo y a la falta de transparencia que ha habido en algunos mercados.

Al principio, los derivados sobre materias primas se utilizaban para cubrir el riesgo que podía producirse por la fluctuación de los precios. Sin embargo, en estos días, los productos derivados se utilizan para especular. Decimos que un inversor financiero está especulando cuando se expone a un riesgo con la esperanza de obtener un beneficio futuro. Además, los derivados también son usados para el arbitraje, en el que no se trata de cubrir riesgos, sino de beneficiarse de las anomalías en los precios de los activos subyacentes. Así, al ser una anomalía, cada vez que un arbitrajista sale beneficiado es porque otros inversores están perdiendo.

Vía| LARRAGA, Pablo y ELVIRA, Óscar. Mercado de Productos derivados: Futuros, forwards, opciones y productos estructurados. Colección de manuales de asesoramiento financiero. Profit editorial, 2008. p 12-14.

Más información| Cinco días

Imagen| Bolsa de comercio

 

RELACIONADOS