Cultura y Sociedad, Patrimonio 


¿Qué es un antimonumento?

Uno de los temas más interesantes que se pueden tratar dentro de la esfera del arte actual es el arte urbano y las obras de arte en los espacios públicos. En torno a este asunto existen diversas teorías y controversias, ya que hoy en día debemos separar entre escultura pública y escultura en espacio público.

Empaquetamiento del monumento a Vittorio Emanuele en Milán. 1970

Empaquetamiento del monumento a Vittorio Emanuele en Milán. 1970

La escultura pública es aquella que toma al público como modelo de estudio y a la vez de expresión, una fusión entre arte y sociedad cuya voluntad es la reflexión conjunta. Sin embargo, la escultura en el espacio público será una obra colocada en el ámbito urbano, pero sin un planteamiento crítico o reflexivo de fondo. Esto nos da dos tipos de arte “público”, uno de ámbito decorativo y otro de ámbito crítico.

En la actualidad, el monumento antiguo sigue teniendo gran importancia dentro de la ciudad, sobre todo por el atractivo turístico; en muchas ocasiones éste ha perdido su función original o incluso ha sido relegado a espacios secundarios como las rotondas. Toda esta problemática llevará sin duda a una reinterpretación del monumento, que dará lugar a lo que Miwon Kwon llamó el “antimonumento”. Desde que Rodin quitó el pedestal de sus esculturas, el concepto de monumento empezó a cambiar y a reinventarse. El antimonumento será una obra artística situada en el ámbito urbano, como resultado de las condiciones físicas e históricas de ese lugar, y llevará consigo una crítica que anime a la reflexión.

Monumento contra el fascismo. 1986. Jochen y Esther Gerz

Monumento contra el fascismo. 1986. Jochen y Esther Gerz

Entre algunos de los artistas que nos dan propuestas de este tipo están Christo y Jeanne-Claude, que se dedican a tapar con grandes lonas fuentes y monumentos importantes de las ciudades, cambiando la visión que hasta entonces se podía tener de esos lugares. Un ejemplo sería el Empaquetamiento del Monumento a Vittorio Emanuele en Milán (1970). El espectador al ver este tipo de obras queda sorprendido, y se encuentra ante un contexto urbano extraño, haciéndole ver ese mismo espacio de otro modo que quizás no se había planteado. Otro ejemplo pueden ser las proyecciones que hacía Wodiczko de personas sin techo en edificios de renombre estadounidenses, como crítica hacia el cambio de valores de la sociedad americana.

Quizás la obra más famosa fue el antimonumento realizado por Jochen y Esther Gerz como crítica al régimen nazi en Hamburgo (1986). Se trata de un pilar en el que la gente podía escribir lo que quisiera, y poco a poco se iba hundiendo en la tierra, entrando a formar parte de ella y creando así una obra realizada por el conjunto de la sociedad.

Hemos de tener en cuenta que este concepto de arte público no es el más común dentro de la ordenación de las ciudades hoy en día. La mayoría de esculturas se siguen colocando para embellecer los distintos lugares, sin tener una carga crítica detrás. Todas las grandes ciudades quieren que artistas de renombre realicen esculturas e instalaciones que transformen la ciudad y modernicen la ciudad, si bien la mayoría de éstas, como hemos visto, no podemos considerarlas arte público, sino arte en el espacio público.

 

Vía| DUQUE, Félix. “El arte (público) y espacio (político)” en: MADRUELO, Javier (ed.) Arte público, arte y naturaleza, Huesca. 1999

Más información| Realidades inexistenetes

Imagen| Empaquetamiento del monumento a Vittorio Emanuele, Monumento contra el fascismo.

 

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