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¿Qué es UBER? Conoce al enemigo íntimo de los taxistas

La aplicación UBER, una alternativa al taxi convencional

La aplicación UBER, una alternativa al taxi convencional

Hace una semana sólo una minoría de los ciudadanos sabía con certeza el uso y funcionamiento de una aplicación llamada UBER. A día de hoy, es la app que se encuentra en boca de todos debido al revuelo que ha causado en el seno del gremio taxista, no sólo en nuestro país, sino también en el conjunto de las metropolis europeas.

UBER es una de las aplicaciones enmarcadas dentro de la denominada “economía compartida”, mediante la cual los particulares ponen disposición de los demás tanto bienes como servicios con el fin de compartirlos entre sí.

En particular, la función principal de UBER es poner en contacto, a través de una plataforma tecnológica, a un particular que necesita un vehículo con otro que esté dispuesto a llevarle en su turismo al lugar que desee, remunerando el primero al segundo por el trayecto realizado.

La página web de la aplicación en cuestión presenta su producto como un “medio de movilización de las personas”, ofreciendo la posibilidad a todo conductor privado de prestar su servicio a aquellos particulares que necesiten un medio de transporte.

En este sentido, se crea un producto muy personalizado de cara al cliente, ya que éste puede escoger entre una selección de cinco gamas de vehículos: Uber X (bajo coste), Taxi, Black (gama original), Suv (vehículos espaciosos) y Lux (vehículos de lujo). El usuario puede empezar a utilizar el servicio una vez efectuada la descarga de la aplicación y el registro en la misma, mediante un formulario donde deberá aportar su nombre completo, un correo electrónico y un número de móvil. El pago, igualmente, se realiza a través de la plataforma, debiendo incluir el cliente los datos de su tarjeta de crédito/débito como requisito fundamental para poder registrarse. Una vez completado dicho formulario se podrá acceder a la elección de la localización donde el usuario desea ser recogido, así como el modelo de vehículo para su viaje, conociendo desde entonces la factura final del trayecto.

La similitud de los servicios ofertados por UBER con la profesión de taxista es evidente. Éste es el motivo por el cual el gremio de los taxis considera que los conductores que operan a través de la aplicación les origina una competencia desleal que afecta a su negocio negativamente. Se basan, principalmente, en que los nuevos competidores no se han visto obligados a realizar las regulaciones legales previstas para su colectivo, así como tampoco a pagar los impuestos habituales, lo que les permite adoptar tarifas mucho más económicas que aquellas que los taxistas pueden ofrecer. Por otro lado, no es necesaria licencia para los conductores que trabajan para la aplicación, únicamente se requiere el permiso de conducir y un seguro de vehículo en vigor.

Mediante una plataforma virtual se contrata un trayecto de forma inmediata con un particular

Mediante una plataforma virtual se contrata un trayecto de forma inmediata con un particular

No obstante, tras la huelga de 24 horas convocada el pasado miércoles 12 de junio por el colectivo de taxistas, las suscripciones a su aplicación aumentaron un 850% comparado con un día normal, lo que propició una publicidad totalmente gratuita para la aplicación Uber, dándose a conocer para millones de potenciales usuarios en toda Europa. En este sentido, todo parece indicar que, lejos de declararse ilegal, la aplicación dibuja una trayectoria exponencialmente favorable en el mercado: acaba de ser valorada en 18.200 millones de dólares en Wall Street y su cifra media de puestos de trabajo creados ha ascendido en los últimos días a 20.000 empleados mensuales que se incorporan a su servicio alrededor el mundo.

Es indudable que se instaura en nuestra sociedad la era de las aplicaciones, cuyo éxito no es otro que facilitar la vida y ofrecer alternativas impensables un par de años atrás. Sin embargo, a pesar de que agudizar el ingenio frente a la adversidad económica es una consecuencia muy favorable de las épocas de crisis, se empieza a vislumbrar la cara opuesta de la moneda de la innovación: una incertidumbre legal que necesita de los mejores juristas para sentar sus bases en el corto plazo.

Vía| El País ; Expansión

Imagen| Taxi ; Uber

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