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¿Qué es la obsolescencia tecnológica programada?

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Iphone 5. Iphone 5S. Iphone 6. ¿Alguien se acuerda del iPhone 3? ¿Y si en una cena con amigos llega el clásico momento de comparación de móviles? ¿Diríamos con orgullo que tenemos un iPhone 3, cuando está a punto de salir el 5s? Samsung Galaxy S II, S II Mini, S III, S III Mini, S IV… Y así podríamos seguir con todas las firmas tecnológicas. Tal vez el sector de los dispositivos móviles, especialmente el de los smartphones, sea el más elocuente en relación a la obsolescencia programada.

No hay demasiados misterios en ella. Todos la conocemos. Sabemos que las empresas juegan con las diferentes variantes de la obsolescencia tecnológica programada para aumentar beneficios. Pequeñas modificaciones en cada nuevo aparato que generan una nueva necesidad en el usuario. Nada nos pilla de sorpresa. Pero pasamos por caja. ¿O no?

Según el estudio de Omar Antonio Vega para la Revista Tecnológica de la UPTC existen tres variantes de la obsolescencia programada:

  • Obsolescencia de función, según la cual un producto se convierte en pasado de moda cuando aparece otro con mejor rendimiento de función.
  • Obsolescencia de calidad, cuando un producto de manera planeada, se gasta en un tiempo determinado, generalmente corto.
  • Obsolescencia de conveniencia, cuando un producto sólido, en términos de rendimiento o calidad, se gasta en la mente del consumidor debido a la aparición de una modificación de estilo u otra mejora.

Se gasta en la mente del consumidor, interesante concepto… Más allá de que algunas baterías dejen de funcionar llegado un determinado momento, la obsolescencia tecnológica puede ser un proceso en el que el consumidor termina realizando todo el trabajo. La angustia por no estar a la última en tecnología ofrece a las empresas fabricantes un filón explotado astutamente en las campañas de marketing. Un nuevo número, una nueva letra, un megapíxel más… Siempre un poco más, pero no mucho.

Pero otra de las conclusiones del estudio de Omar Antonio Vega es bastante más siniestra. La proliferación de cambios en el sector tecnológico puede ocasionar una pérdida de información. Formatos de almacenamiento que llegan, formatos de almacenamiento que se van. Cambiamos el lugar en el que guardamos nuestros archivos a medida que aparecen nuevas fórmulas de almacenamiento.

“La evolución de la gestión de la información también ha incluido la seguridad, la continuidad y la preservación histórica de los datos. La nube puede convertirse en un valioso instrumento para este proceso, pero su maduración y puesta a punto aún tardará algunos años. De hecho, la nube puede ser el peor enemigo de los sistemas de almacenamiento convencional”.

Otros investigadores o analistas de las novedades en el ámbito tecnológico, especialmente en internet, prefieren utilizar el término darwinismo digital. Sea denominado de una forma u otra, parece que el consumidor, por lo general, acepta que le tomen el pelo como parte del juego que dirigen las empresas tecnológicas y sus numerosos tentáculos mediáticos parapetados en mensajes tan pueriles y equívocos como haciendo la vida más fácil que podría ser traducido como generando necesidades que ayer no existían.

Vía |  cacharros.es

Más información | cacharros.es QAH

Imagen | sxc.hu

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