Jurídico 


¿Qué es la ley Beckham?

La reciente renovación de cierto futbolista ibérico y la nada desdeñable subida de su sueldo pueden obedecer, además de a los incuestionables méritos deportivos, a una cuestión tributaria, dado que la presión fiscal sobre el futbolista se elevará considerablemente, pasando a partir de 2015 de tributar de un 24% a un 52%.

n_real_madrid_cristiano_ronaldo-7094696

Cristiano firmando su nuevo contrato.

Pero, ¿cuáles son los motivos de este aumento del tipo impositivo?

La Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, modificó la tributación de las rentas de los no residentes y estableció un régimen especial para trabajadores desplazados que adquieren su condición de residentes en España, como consecuencia de su desplazamiento a territorio español, para cumplir un contrato de trabajo.

Dicha ley, permitió a sujetos que tuvieran su residencia habitual en España y que cumplieran determinados requisitos, que, manteniendo su condición de contribuyentes en el IRPF pudieran optar por tributar en el Impuesto de la Renta para los No Residentes, durante los primeros 6 años, a un tipo máximo del 24%, considerablemente más bajo que el del IRPF (que puede llegar a más del 50% para las rentas más altas).

Con esta ley se pretendía ofrecer una fiscalidad atractiva para atraer capital humano cualificado extranjero tal como científicos, banqueros, altos directivos y demás profesionales. Sin embargo, en la práctica, su ámbito de aplicación quedó bastante restringido a los futbolistas extranjeros fichados por clubs españoles, de ahí su célebre denominación.

No obstante, en la  Ley 26/2009, de Presupuestos Generales del Estado para 2010, el gobierno reformó  las condiciones del artículo 93 de la Ley del IRPF para acogerse a este régimen opcional, y estableció  que la cuantía total de las rentas durante el periodo impositivo no podía exceder de 600.000 euros.

Lógicamente, con la aplicación de reforma, la mayoría de supuestos a los que se dirigía la ley quedaron excluidos, sin embargo, la reforma no tuvo carácter retroactivo y este límite no será aplicado en caso de que el trabajador se hubiese desplazado a España con anterioridad a 1 de Enero de 2010. De ahí que los trabajadores que hayan firmado sus contratos antes de esa fecha puedan seguir acogiéndose al régimen hasta que cumplan los 6 años de permanencia en nuestro país (el año de su contrato, más los 5 siguientes).

Como conclusión, podríamos preguntarnos si tales medidas no resultarían oportunas en época de crisis en la que resulta necesario atraer capital extranjero a nuestro país, o por el contrario, este tipo de leyes rompen la equidad y pueden resultar discriminatorias para el ciudadano residente, que sufrirá mayor presión fiscal.

Vía| BBVA

Imagen| Cristiano

En QAH| La tributación de los eurocampeones, La residencia en el IRPF.

RELACIONADOS