Cultura y Sociedad 


¿Qué es la Kakorrharfiofobia?

 

Kakorrharfiobia es la palabra que da nombre al temor ante el fracaso. En muchas ocasiones, estamos expuestos a situaciones en las que podemos salir ganadores o vencidos. Cuando el temor a perder supera las ansias de ganar, puede decirse que se padece esta fobia.

El temor al fracaso anula a la persona que lo sufre, puede llegar a afectarle de tal manera que no sea capaz de enfrentarse a situaciones arriesgadas o a la toma de decisiones cotidianas. Saber que puede equivocarse es motivo suficiente para que una persona afectada por la Kakorrharfiofobia desista en el intento de llevar a cabo sus planes iniciales.

Desde pequeños, en el colegio, nos intentan preparar para la toma de decisiones. Sin embargo, numerosos estudios psicológicos coinciden en que las nuevas generaciones no están preparadas para asumir responsabilidades de la misma manera que lo hacen sus padres. Esta carencia puede afectar a la aparición de fobias relacionadas con la inseguridad en sí mismo y el crecimiento o emancipación. El famoso síndrome de Peter Pan no es más que una fobia al crecimiento, un miedo a la independencia, un claro sentimiento de inseguridad.

Que estos temores vayan en aumento o, por el contrario, se consiga poner remedio a ellos depende, directamente, de la educación que una persona recibe en su infancia. El momento clave para cualquier aprendizaje son los primeros años de vida, un tiempo precioso para intentar que nuestros hijos crezcan con la mayor estabilidad física y psíquica posible. Por ello, existen ya varios centros educativos que se han especializado en la interacción con los menores, en la motivación de su desarrollo a través de técnicas que les ayudan a ganar confianza en sí mismos.

Aunque la motivación y la educación en la infancia sean claves, se conocen otros desencadenantes de miedos como la Kakorrharfiofobia. En los tiempos que corren, con la situación de crisis y desempleo, se ha visto un aumento en este temor concreto. Ante la posibilidad de perder su empleo o de perder un negocio, el nivel de estrés y responsabilidad del sujeto aumenta considerablemente, mostrando cuadros de desesperanza, angustia y pánico. El conocer que el futuro de la familia, o el propio, depende de esa decisión es, sin duda, un factor de riesgo. Ante esto, se han publicado manuales de autoayuda y artículos psicológicos que animan a las personas que lo padecen a buscar alternativas.

¿Qué es lo que nos da miedo? Tal vez la solución sea tener un respaldo o vía de salida por si nuestra decisión nos conduce a error. Aunque así sea, nuestros fallos siempre nos harán crecer, aprender y ganar esa experiencia que necesitaremos a la hora de enfrentarnos a un nuevo reto.

 

Imagen | flecha, niño, dedos

Más Información | Sebascelis

 

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