ENTRAR
Qué Aprendemos Hoy

¿Qué es la inteligencia emocional en ventas?

¿Qué nos gusta de un vendedor?

 

Su amabilidad, su capacidad de escucha y comprensión, su empatía…
positivos ser positivo tenere esperanza optimismo activo sonrrisa esperanza ser optimistaLa inteligencia emocional se define como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los sentimientos de los demás y como la capacidad de motivar y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con nosotros mismos y con los demás, en el ámbito comercial, es la clave que determina el éxito o el fracaso de las relaciones entre el vendedor y el cliente, comunicación cercana, conocimiento, experiencia y su iniciativa. Una actitud positiva que le lleva a que nos sintamos atendidos y seguros con lo que elegimos. Cuando encontramos un buen vendedor, le agradecemos su atención, su propuestas, su iniciativa que nos llevan a soluciones satisfactorias. Un buen vendedor sabe “emocionarnos”. Un buen vendedor, no solo debe desarrollar sus conocimientos técnicos, también debe desarrollar competencias emocionales.

Quienes poseen habilidades sociales en el campo de las ventas, poseen la habilidad de captar las necesidades emocionales de las personas con las que se interactúa y su entorno, ejercitarse en ser mejor oyente y observador, saber comunicarse y superar los conflictos. Y uno de los aspectos clave de la inteligencia emocional es la actitud positiva o el optimismo. El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia, descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir.

 

¿Quién es un vendedor optimista inteligente?

 

Es aquel que es capaz de darse cuenta de que estamos en una situación de crisis pero eso ni le paraliza como al pesimista, ni se sienta a esperar a que la solución venga milagrosamente como lo hace el optimista “tópico”. Un optimista ve una oportunidad en toda crisis, el optimista encuentra una respuesta para cada problema. En general, parece que las personas más optimistas tienden a tener mejor humor, a ser más perseverantes y exitosas e incluso, a tener mejor estado de salud física.

La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y una pesimista, radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo. El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades.

Un vendedor optimista inteligente, asesora al cliente, le ofrece soluciones a sus problemas, satisface sus necesidades y, lo más importante, sabe en qué momento vender y en cuál no, construyendo  relaciones a largo plazo que le permitan cerrar la venta en próximas oportunidades. Una vez se establece y estrecha la relación, los clientes buscarán al vendedor gracias a la relación de confianza que mantienen.

Imagen| En positivo

En QAH | Inteligencia Emocional, un valor en alza Customer Experience ManagemenEmilio Duró y el coeficiente de optimismo en los tiempos de crisis

Miguel Ángel Verdugo Escrito por el abr 18 2013. Archivado bajo Economía y Empresa, Marketing.





CONOCE AL REDACTOR

Miguel Ángel Verdugo

Twitter
Miguel Ángel Verdugo

- Consultor - Coach Certificado Desarrollo de Negocio.

- Ingeniero en Informática por la Universidad de Sevilla.

- Redactor de la Sección de Qué Aprendemos Hoy - Economía y Empresa. Ver perfil completo
Acceder |