Economía y Empresa, Finanzas 


¿Qué es la hipótesis de la inestabilidad financiera?

Hyman Minsky (1919-1996) fue un brillante economista estadounidense, encuadrado en la denominada escuela postkeynesiana, favorable a la actuación del Estado a través de la política fiscal y crítico con la teoría económica dominante sobre mercados eficientes y estabilidad, defendidas por la Escuela de Chicago con Milton Friedman a la cabeza y la Escuela Austríaca con Friedrich Hayek. Ambos economistas fueron galardonados con el Premio Nobel de Economía por su aportación a la teoría económica y a las bases del sistema económico actual, mientras que Hyman Minsky, estudioso de los ciclos económicos y la inestabilidad del sistema, pasó inadvertido hasta el año 2008, puesto que sus teorías no cuadraban con el diseño del sistema económico y el fuerte crecimiento que se produjo desde la década de 1980.

Hyman Minsky

Hyman Minsky

Una de sus aportaciones más conocidas con la crisis es la “Hipótesis de la Ineficiencia Financiera”, la cual establece que las crisis financieras no se generan a través de shocks externos sino como resultado de la propia actividad y marco regulatorio de la propia economía. 

Según esta hipótesis, dentro de una economía existen tres tipos de empresas en función de su financiamiento:
– Financiamiento cubierto: los ingresos corrientes cubren el principal de la deuda más los intereses.
– Financiamiento especulativo: los ingresos corrientes cubren los intereses, pero el principal se financia con más deuda.
– Financiamiento Ponzi: principal e intereses se cubren con nueva deuda.

Una economía es más estable cuanto mayor sea su proporción de empresas con financiamiento cubierto con respecto a las otras dos (primer teorema de la hipótesis).

El segundo teorema establece que en períodos prolongados de prosperidad la economía pasa de relaciones financieras estables a otras inestables. Un punto importante es la búsqueda de beneficio por parte de las entidades financieras. Las empresas buscan un mayor beneficio a través de la innovación en sus productos y servicios. En este caso, la innovación financiera hizo que las entidades incrementasen su rentabilidad, fomentando un esquema de financiamiento especulativo.

Según Minsky, tras periodos prolongados de bonanza económica, las economías capitalistas tienden a desplazarse a estructuras de financiamiento especulativas. Además, si los tipos de interés son inferiores a las tasas de beneficio de las empresas, se pueden tornar en esquemas de financiamiento Ponzi, puesto que las empresas generan suficientes recursos como para pagar los intereses de la deuda y aún así obtener rentabilidad, lo que fomenta el apalancamiento.
Si aumenta la demanda de créditos por parte de las empresas, el tipo de interés exigido por los bancos se incrementa por el exceso de demanda, lo que hace que el margen entre la rentabilidad que obtienen las empresas y el coste de la deuda disminuya.
Si el tipo de interés supera a la tasa de beneficio las empresas con financiamiento Ponzi quebrarán, lo que hará que la liquidez dentro del sistema disminuya, puesto que habrán impagos. En los mercados financieros, esto significa que entidades que necesitan liquidez han de vender activos en el mercado. Un aumento de la oferta de activos hace caer el precio de los mismos, llevando a una espiral decreciente que arrastra cada vez a más empresas a la quiebra. Un ejemplo es el precio de la vivienda en España y los problemas que están teniendo los bancos para deshacerse de activos inmobiliarios, puesto que estas empresas tratarán de vender activos para disponer de liquidez.
Asimismo, advirtió de que la creciente globalización financiera conllevaba una complejidad cada vez mayor, puesto que mientras que la regulación financiera es local, las relaciones financieras son internacionales.
Este razonamiento parece evidente. Sin embargo, hasta la actual crisis financiera no se le ha dado la relevancia que debería tener, ya que fue muy criticado por poner en tela de juicio el papel de los mercados financieros eficientes dentro de la economía. La crisis ha evidenciado lo equivocados que estábamos en muchos aspectos.
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